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Respondió el mundo al silencioso clamor por la Tierra

El Distrito Federal y varios estados apagaron las luces de sus principales edificios y monumentos para unirse al esfuerzo por darle una tregua al planeta y crear conciencia en la gente sobre la importancia del ahorro de energía
Domingo 29 de marzo de 2009 Alberto Cuenca y Juan P. Mayorga | El Universal
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df@eluniversal.com.mx

La ciudad de México es parte ya de La Hora del Planeta, del esfuerzo global por hacer conciencia sobre el cuidado de los recursos naturales y frenar la emisión de gases que causan el efecto invernadero.

A las 20:30 de ayer, las luces de 110 edificios públicos y monumentos se apagaron, con el objetivo de enviar un mensaje mundial sobre la importancia del ahorro de la energía.

Según el Fondo Mundial para la naturaleza (WWF por sus siglas en inglés), entre 4% y 12% de la energía eléctrica que gasta una ciudad como el Distrito Federal se ahorra con medidas como la de apagar la luz por una hora en inmuebles públicos.

El esfuerzo es mucho, pues según el Inventario Nacional de Emisiones 1990-2000, la Zona Metropolitana del Valle de México aporta al año 43.4 millones de toneladas de gases de efecto invernadero.

Sólo en 2000, el valle de México demandó más de mil 645 millones de metros cúbicos de gas natural para generar 6 millones de mega watts/hora de energía eléctrica. En el DF, la generación de electricidad aporta 8.2% de gases de efecto invernadero.

Pero ayer, en el Zócalo capitalino, escenario principal de La Hora del Planeta, el gran reloj del Bicentenario, en el cruce de 20 de Noviembre y el circuito del Zócalo, marcó la cuenta regresiva que dio la señal a Marcelo Ebrard para bajar el switch y dejar en la penumbra los dos edificios del gobierno local.

Fue obvio que ese switch no estaba coordinado con la red de energía eléctrica del Palacio Nacional y de la Catedral Metropolitana, edificios que también iban a apagarse. El primero quedó a oscuras 30 segundos después de que el cronómetro marcara cero y las torres del segundo tardaron más de 15 minutos en responder.

Por medidas de seguridad, el alumbrado público de las principales avenidas del Centro Histórico no se apagaron. Tampoco hubo oscuridad en el Nacional Monte de Piedad.

Aun así, el ánimo de cientos de personas reunidas en la plancha del Zócalo no decayó. Un grupo de danza prehispánica amenizó la hora de penumbra, con música y un poema de Nezahualcóyotl, en señal de desagravio al planeta.

Omar Vidal, director en México del WWF, se dijo entusiasmado con la respuesta de la gente en el DF, y estimó que cientos de empresas se unieron a la causa en el país.

Sobre Paseo de la Reforma, en el Ángel de la Independencia, decenas de aficionados que celebraban el triunfo de la Selección Mexicana de Futbol permanecieron expectantes ante el gradual oscurecimiento que sufrió el emblemático corredor.

De igual manera, alrededor de 30 ciclistas de diferentes agrupamientos realizaron un recorrido en apoyo a La Hora del Planeta, que partió del Ángel de la Independencia y arribó al Zócalo, circulando por todo el Paseo de la Reforma.

En esta emblemática vialidad sólo permanecieron encendidos La Palma y la Fuente del Bicentenario. No obstante, el Monumento a la Revolución fue apagado parcialmente. Las luces de Ciudad Universitaria también fueron apagadas. (Con información de Noemí Gutiérrez y Edith Martínez)

 



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