La influencia de los cárteles de México alcanzó ya a Canadá donde la inusual violencia que se registra en algunas ciudades está relacionada con estas organizaciones del narcotráfico, especialmente Vancouver, ciudad donde en febrero de 2010 se efectuarán los Juegos Olímpicos de Invierno y ese país ha resultado muy atractivo para el crimen organizado por carecer de leyes que faciliten el combate al narcotráfico, indican reportes y oficiales entrevistados de Canadá y Estados Unidos.
“Los carteles de México son un factor que ha contribuido a la violencia. La situación es bastante seria porque históricamente aquí no había tiroteos en lugares públicos, así que la gente está preocupada por su propia seguridad”, afirmó en entrevista Pat Fogarty, titular de la Unidad de Fuerzas Especiales Combinadas de la Real Policía Montada de Canadá.
Tan sólo en Vancouver, de enero a la fecha se han registrado 29 tiroteos, 12 de los cuales han sido fatales, todos con armas de alto calibre y en lugares públicos donde ha habido mujeres, niños y gente inocente, en una ciudad que está preparándose para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2010, señaló Fogarty.
“Vancouver jamás había conocido esto, así que en términos de nuestra reputación internacional esto es un problema, y necesitamos vencerlo y enfrentarlo”, afirmó Gregor Robertson, alcalde de Vancouver durante una conferencia de prensa la semana pasada.
El primer ministro de Canadá, Stephen Harper, señaló que el aumento de la violencia no debe preocupar a la gente que planea asistir a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2010, debido a que habrá 15 mil policías, seguridad privada y personal militar a cargo.
La Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) y los gobiernos de Canadá y México confirmaron la relación de las pandillas canadienses con los cárteles de México, especialmente el de Sinaloa de Joaquín El Chapo Guzmán, al anunciar en febrero pasado los resultados de la operación Xcellerator.
“El cártel de Sinaloa es responsable de transportar multitoneladas de narcóticos, incluyendo cocaína y mariguana, desde México a Estados Unidos a través de una red de distribución de células en Estados Unidos y Canadá. Se cree que el cártel de Sinaloa es también responsable de lavar millones de dólares procedentes de actividades ilegales de narcotráfico”, indica información de la DEA.
En Julio de 2008, Elliot Taco Castañeda y Ahmet Kaawach, el primero miembro de una de las pandillas más importantes de Vancouver conocida como Naciones Unidas, y el segundo, contacto con los cárteles mexicanos, fueron ejecutados en Guadalajara mientras comían en un puesto de tacos, “como resultado de la violencia entre carteles”, indicó la policía.
La pandilla Naciones Unidas está integrada por casi 100 miembros de entre 20 y 30 años involucrados en actividades criminales, sobre todo narcotráfico desde los 90, refirió Shinder Kirk, de la Fuerza Especial contra Pandillas de la Columbia Británica.
Castañeda dijo haber ingresado a México para conocer el precio de una cirugía plástica, y Kaawach había estado en prisión en Vancouver, después fue deportado de Canadá a Líbano, y se le ubicaba como un amigo cercano de Clayton Roueche, líder de la pandilla, actualmente en prisión en Washington bajo cargos de narcotráfico.
Roueche viajó a Cancún a la boda de un amigo, pero se le negó el ingreso a México por lo que fue puesto en un avión a Texas donde fue detenido por autoridades estadounidenses durante el trayecto a Vancouver.
“Roueche viajó a Líbano y se encontró con Kaawach como su contacto con los cárteles mexicanos, alguien que le proporcionaba cocaína y otras drogas presuntamente para ser traficadas en la British Columbia”, señaló la policía canadiense.
Sin embargo, el superintendente Pat Fogarty negó que la violencia en Vancouver pueda estar relacionada con algún tipo de venganza por la ejecución de los dos pandilleros de Canadá.
“Esencialmente los cárteles que pelean en México con el gobierno han visto destruidos sus canales de distribución de cocaína, por lo menos con la gente que lo importaba en Canadá y lo que ha pasado es que el precio que era normalmente de 30 mil dólares canadienses el kilo, se ha incrementado y ha alcanzado los 50 mil dólares canadienses”, detalló.
Los enfrentamientos en Vancouver, explicó, son entre jóvenes violentos que no tienen miedo, “y es muy diferente que en México, donde creo que mucha gente se une a los cárteles porque es la única forma que tienen de vivir, pero aquí es más de una actitud de querer trabajar en el narcotráfico para hacer dinero fácil, y están envueltos en una cultura más violenta”.
En Vancouver, en Montreal y también en Ottawa fueron arrestados en noviembre de 2008, bajo la Operación Croisiere, más de 50 personas relacionadas con la pandilla Ángeles Demoniacos que usaban a Vancouver para introducir droga desde México, señala información de la policía canadiense.
“La investigación empezó en septiembre de 2006 y mostró que las drogas fueron importadas desde México a Canadá. En un año la organización importó cientos de kilogramos de cocaína. Parte de la investigación condujo a creer que había relación con los Angeles Demoniacos, indicó el sargento Martine Isabelle.
Canadá es un lugar que facilita los negocios del narcotráfico, porque aun “cuando hay excelentes policías, no tenemos las mismas herramientas que en otros lados”, expresó el superintendente Fogarty.
“Debemos de hablar más, de la situación actual en términos de cambiar la ley, y darle a la policía más poder, nuevas leyes. Hemos buscado esto, ha habido discusiones en alto nivel sobre la forma en que se debe de enfrentar este problema de las pandillas”, precisó.
Actualmente los delitos relacionados con droga sintética, cocaina, heroína y mariguana tienen prácticamente la misma penalidad, se detiene por poco tiempo a los infractores por armas también, y regresan a las calles, dijo.
“Necesitamos procesos en corte más rápidos, vigilancia electrónica, en teléfonos, emails, diferentes penalidades. Si compara Canadá y Estados Unidos, Canadá y México, en Canadá es mucho más tardado que en otros lados”, agregó.
Actualmente, expresó Fogarty no existe cooperación entre autoridades de Canadá y de México en materia de combate al narcotráfico.
Por otra parte, la oficina de Inmigración y Refugiados de Canadá informó que existen más de 9 mil mexicanos que han viajado a Canadá argumentando que en su país no tienen seguridad debido a la guerra de los cárteles del narcotráfico.