WASHINGTON.— El jefe del Comando Norte del Ejército de EU, el general Victor Renuart, rechazó ayer que México pueda encajar dentro de la categoría de un Estado fallido y rechazó que la militarización de la frontera sea la respuesta a la escalada de violencia que atiza el enfrentamiento de las Fuerzas Armadas mexicanas frente a los carteles de la droga.
“Militarizar la frontera no debería ser nuestro enfoque”, aseguró Renuart, para alinearse así con la tesis que ha defendido firmemente el presidente Barack Obama. Aunque sin descartar que la Guardia Nacional debería jugar un papel de apoyo a las agencias federales que custodian la franja fronteriza.
Un día antes, en el Senado, y a pregunta expresa del legislador republicano John McCain sobre si era necesario el desplazamiento de refuerzos militares a la frontera con México, el general dijo que “sí, se necesita de algún refuerzo”.
En su comparecencia ayer ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, Renuart destacó que el presidente de México, Felipe Calderón, “está enfrentando con gran coraje” el embate de los narcotraficantes y calificó como muy positivo el envío y la labor del contingente militar que actualmente permanece estacionado en el estado de Chihuahua.
“Gracias a ello la violencia ha disminuido”.
Renuart aseguró que, frente al esfuerzo que realiza el gobierno de México, EU tiene la obligación de apoyarlo por todos los medios y añadió que, en este sentido, es necesario agilizar la entrega de ocho helicópteros y equipo de rastreo y vigilancia que ha sido aprobado dentro del paquete de asistencia de la Iniciativa Mérida pero que sigue sufriendo algunos retrasos, con fechas de entrega hasta 2011.
En una audiencia en la que algunos legisladores del Partido Republicano intentaron abonar el terreno para el reforzamiento militar de la frontera o presentar la petición de México contra el flujo de armas como una propuesta que no irá a ningún lado —“si no consiguen armamento aquí los cárteles de la droga lo conseguirán con Hugo Chávez o con los chinos o los rusos”, aseguró el republicano por Indiana Dan Burton—, los dos jefes de los comandos Norte y Sur, Victor Renuart y el almirante, James Stravridis, rompieron una lanza a favor de México.
“No podemos militarizar la política exterior”, dijo Stravridis, al considerar que EU no sólo tenía la obligación de combatir el tráfico de armamento que fluye hacia el sur y dota a los cárteles de la droga con una gran capacidad de fuego, sino además reconocer que el fenómeno del consumo es uno de los más importantes componentes de la ecuación para terminar con el poder de los cárteles.
Además, Stravridis consideró que Estados Unidos y los países de la región deberían trabajar en temas como la pobreza extrema y la desigualdad que subyacen a muchos de los problemas sociales en América Latina.
La audiencia fue presidida por el congresista demócrata por Nueva York, Eliot Engel, quien aseguró que “Estados Unidos se juega mucho” con lo que ocurre en México: