alberto.morales@eluniversal.com.mxLa coalición electoral entre el PRI y el Partido del Trabajo a la gubernatura de Nuevo León se tambalea. Ayer, dirigentes del PT se reunieron para analizar la viabilidad de la alianza, suscrita por el senador Alberto Anaya, luego de que Andrés Manuel López Obrador lanzara críticas por buscar contactos con PRI y PAN.
El tema fue abordado por la mañana en las oficinas del llamado “gobierno legítimo” por el propio López Obrador y por los coordinadores parlamentarios del PT en el Senado, Ricardo Monreal, y en la San Lázaro, Ricardo Cantú.
En el día, Anaya cabildeó con dirigentes de su partido la permanencia en la coalición en Nuevo León, pero legisladores como Monreal y Rosario Ibarra señalaron que la alianza con el PRI originaría un detrimento al movimiento social de López Obrador.
Alberto Anaya expresó que será hoy por la noche cuando la comisión política de su partido tome la decisión.
Explicó que está haciendo valoraciones, legales y electorales, y que no ha sido presionado por López Obrador o por los partidos del Frente Amplio Progresista para desistir de esa coalición.
Monreal dijo que “hay inconformidad dentro del PT sobre una posible alianza con el PRI no solo en Nuevo León sino en todo el país. Nosotros tenemos que continuar en el movimiento sin la contaminación de PRI y PAN, que han provocado miseria, pobreza y corrupción en el país”.
Cantú señaló que la opinión de López Obrador fue tomada en cuenta por su importancia como dirigente social y dijo que no existe ningún impedimento legal para echar abajo dicha alianza.
Comentó que buscarán un candidato común con Convergencia para ese estado.