Un nuevo flanco de debate nacional se abrió en el país, luego de que el presidente Nicolas Sarkozy pidió de manera oficial a su colega Felipe Calderón, que Florence Cassez, sentenciada a 60 años por secuestro, fuera repatriada a Francia para cumplir en esa nación con su condena.
La solicitud, más que dividir a partidos políticos, esta vez unió posturas en contra de su posible repatriación.
Legisldores de PRI, PRD y PVEM criticaron la intención de integrar una Comisión Binacional para revisar el caso de Cassez, ya juzgada y sentenciada en México.
Coincidieron en que el gobierno de París debió utilizar los mecanismos diplomáticos para abordar un asunto penal y no en el marco de la visita oficial.
La bancada del PAN, en voz de Cristian Castaño, señaló que en este caso debe prevalecer “cero criterio político”. Pero más radical, el líder nacional del partido, Germán Martínez, dijo que antes que todo “se debe escuchar el dolor y el clamor de las víctimas” para que no haya “impunidad”, y que el gobierno del presidente Calderón se mantenga “firme”.
El coordinador de Convergencia, Alejandro Chanona, consideró que en tres semanas, el grupo bilateral que estudia el caso podría concluir el traslado de Cassez. “Eso, en momentos de desánimo nacional, por la inseguridad, es una derrota”, admitió.
Para Emilio Gamboa, coordinador de los diputados del PRI, las gestiones en favor de la francesa debieron llevarse a cabo “mucho antes de la visita, en canales diplomáticos”. (Con información de Horacio Jiménez, Juan Arvizu, Alberto Morales y Andrea Merlos)