SAN JOSÉ.— Con la etiqueta de “amo de la droga” en Perú, el cártel de Sinaloa habría golpeado al puerto peruano de El Callao, en el norte de Lima, con un ataque a balazos contra dos presuntos proveedores colombianos de cocaína que podría desatar una guerra de mafias de México y Colombia por el control del contrabando de estupefacientes en esa capital.“Estamos acopiando mucha información sobre este tema con nuestras bases de datos”, indicó ayer una fuente militar de alto rango de la Dirección Antidroga de Perú (Dirandro), consultada por EL UNIVERSAL vía telefónica y que pidió mantener su identidad bajo reserva. La fuente advirtió que la situación es delicada y “no queremos crear corrientes de opinión” sobre elementos sujetos a una plena comprobación.
“Las investigaciones siguen”, dijo una fuente del Ministerio del Interior de Perú.
El temor de que estalle una guerra entre narcotraficantes de México y Colombia en la capital peruana surgió con fuerza ayer, luego de que tres mexicanos que serían parte del cártel de Sinaloa hirieron de bala el lunes por la tarde a dos contrabandistas colombianos, al descubrir que serían engañados con la venta de un cargamento de 350 kilos de cocaína falsa. El ataque se registró en el puerto del Callao, informó el diario La República, de Lima.
“Narcos colombianos y mexicanos se declaran guerra por droga en Lima”, señaló el rotativo. Dos colombianos “fueron baleados” por vender cocaína falsa, mientras que otro supuesto mafioso colombiano fue asesinado el domingo anterior en el distrito limeño de Chorrillos como parte de la disputa, recalcó.
“Sicarios del cártel de Sinaloa se imponen a sangre y fuego”, narró.
Perú es utilizado por los cárteles de México como punto en la cadena de producción y escala en ruta al resto de la región y a Europa.
En 2000, las narcomafias mexicanas “desplazaron a las bandas colombianas que exportaban cocaína” de Perú, añadió el diario, al revelar datos proporcionados por un oficial de la Dirandro. “Ahora recurrirán a todo para mantener su hegemonía”, puntualizó.
El enfrentamiento en Callao ocurrió en plena vía pública, cuando los mexicanos se percataron de que la mercancía que les ofrecían los colombianos estaba mezclada con harina.
Los colombianos huyeron heridos a bordo de un auto, pero en una habitación que mantenían alquilada en la zona dejaron 350 bultos de lo que se sospechaba era cocaína y en realidad solo 10 contenían droga y el resto envolvía harina. Los atacantes también se fugaron.