Representantes del sector empresarial demandaron mayor coordinación entre las instituciones de seguridad pública del país para frenar la extorsión, que se ha convertido en arma del crimen organizado.
Miguel Marón, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) y Lorenzo Ysasi, presidente del Consejo Directivo de la Cámara de Comercio de la Ciudad de México (Canaco), admitieron que este flagelo no sólo golpea al sector sino a la sociedad en su conjunto.
Los sectores comercial y restaurantero son lo más afectados, coincidieron los líderes empresariales.
Marón dijo, sin embargo, que hablar sobre el incremento de la extorsión no es algo nuevo, pues el sector empresarial lo ha venido denunciando a lo largo del tiempo, dijo, sin respuesta satisfatoria de las autoridades.
La posición se dio luego de que el secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, se refirió al incremento alarmante de este delito, que pasó, según el funcionario, de 60 denuncias en 2002 a unas 50 mil en el último año.
De hecho, en los acuerdos tomados durante la Primera Conferencia Nacional de Secretarios de Seguridad Pública de las 32 entidades del país, se estableció el compromiso de invitar a todas las cámaras empresariales para abordar este tema.
Miguel Marón consideró esta propuesta como positiva.
Por su parte, el dirigente de la Canaco, Lorenzo Ysasi consideró también que antes de cualquier iniciativa debe primero haber coordinación de las policías.
Informó que esta actividad ha crecido de manera importante en el DF a través de amenazas de pagos por protección.
Dijo que esta acción criminal se ha dado principalmente en el área comercial y restaurantera, aunque resaltó que la mayoría de los casos no ha tenido mayor relevancia.
Una encuesta de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México, (Canacope-Servitur), realizada entre 580 empresarios de la capital, de los 180 mil puntos de venta registrados, señala que 76% de los consultados dijo que en el último año fue víctima de cuando menos un acto delictivo. Entre esos, el robo a negocios y a transeúntes con 47% cada uno, la extorsión telefónica con 3% y el robo de autos o autopartes 3%.