luz.gonzalez@eluniversal.com.mxLa Policía Federal investiga las relaciones de autoridades municipales y policiales de Tultitlán y Cuautitlán Izcalli con los hermanos Beltrán Leyva, tras la detención de 10 sicarios de dicho grupo que pretendían establecer un centro de operaciones en la región, para eliminar a integrantes de la organización rival La Familia.
A los pistoleros, detenidos el miércoles pasado en Tultitán, les encontraron claves de la Secretaría de Seguridad Pública de ese municipio, documentación diversa, gorras, playeras y placas con el logotipo de corporaciones policiacas —entre ellas la Agencia Federal de Investigación—, armas y droga.
“Estamos investigando la red de vínculos”, dijo durante la presentación de los detenidos el comisionado de la Policía Federal, Rodrigo Esparza Cristerna, quien destacó que las dos bandas libran una guerra por el control del territorio mexiquense.
“Están ya en las cercanías del Distrito Federal y presumimos que tienen ya alguna actividad aquí”, dijo el funcionario en conferencia de prensa en el Centro de Mando de la Policía Federal en Iztapalapa.
El líder de la célula era Carlos Villanueva de la Cerda, alias Óscar Ochoa o El Comandante 8, de 36 años de edad, originario de Nuevo Laredo, Tamaulipas, quien fungía como enlace con las autoridades policiacas y municipales de Tultitlán y Cuautitlán Izcalli, precisó Esparza.
Villanueva reportaba directamente a Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, jefe de sicarios de Arturo Beltrán Leyva, y era también el responsable de establecer un centro de operación en el estado de México; coordinaba al grupo de sicarios en la identificación de los grupos rivales para su eliminación y controlaba el narcomenudeo en la zona.
Cuatro de los detenidos distribuían la droga que traficaba el grupo en las “narcotienditas”, y cumplían tareas de vigilancia para la seguridad de la organización y sus inmuebles.
Entre ellos hay dos menores de edad, Benjamín “N” y Laura Guadalupe “N”, ambos de 17 años, quienes fueron presentados ante las cámaras, pese a que la legislación local y acuerdos internacionales prohíben revelar la identidad de menores involucrados en hechos delictivos.
Entre los detenidos también están Víctor Hugo García López, El 15, responsable del resguardo de las casas de seguridad en las que el grupo escondía su armamento, equipo táctico y vehículos; Juan Enrique Segovia Rangel, El Quique, “uno de los sicarios más sanguinarios de la célula, que participaba directamente en la ejecución de los rivales”, destacó el comisionado.
También están detenidos Rafael leal Landín, El Rafa y Mateo Alvarado Danel El Gordo, quienes robaban los vehículos que utilizaba el grupo; Edgardo Valdéz Martínez, El Jael o El Troyano, con funciones de seguridad del grupo y sus casas.