SAN JOSÉ.— Seducidos por atractivas ofertas de ganancias fáciles de dinero, ingenuos mexicanos aceptan cruzar Centroamérica en avión desde México, desembarcar en Costa Rica o Panamá y, tras hospedarse en algún discreto hotel capitalino, entregar joyas y dólares en efectivo para financiar los gastos operativos de los cárteles mexicanos del narcotráfico internacional.
Pese a que les pagan sus gastos de viaje, y con un negocio en el que el valor del kilo de cocaína vale más de 20 mil dólares en Estados Unidos o 32 mil euros en Europa, las ofertas de ganar 5 mil o 10 mil dólares por sólo llevar la encomienda monetaria se desvanecen al caer presos en Costa Rica o Panamá y exponerse a penas de hasta 20 años de cárcel.
El caso más reciente ocurrió el domingo anterior en el aeropuerto de Tocumen, de la capital panameña, cuando inspectores aduaneros decomisaron 430 mil 464 dólares al mexicano Carlos Ignacio Rojas Martínez.
Aduanas de Panamá informó que Rojas no declaró que ingresaba con ese monto, ya que cifras superiores a 10 mil dólares deben ser declaradas.
El decomiso se produjo cuando agentes aduaneras introdujeron el equipaje en sensores especiales y visualizaron que reflejaba doble fondo, por lo que procedieron a realizarle una exploración minuciosa.
En el último compartimiento de la valija Rojas ocultaba varios fajos de billetes de 100 dólares.
Fuentes de policías antidrogas regionales dijeron que las narcomafias contratan a correos humanos para que transporten el dinero en efectivo que necesitan para pagar costos operativos, como alimentos, alquiler de casas y vehículos, combustibles, teléfonos, sobornos a pilotos de aeronaves, entre otros rubros.
Con Rojas, al menos 58 mexicanos están presos en Panamá por narcoactividad.
En 2007 se confiscaron 5.4 millones de dólares y en 2008 los decomisos sumaron 4.5 millones de dólares. En este año ya superan los 500 mil dólares.