TIJUANA, BC.— Si se arrepiente, El Pozolero de El Teo puede alcanzar el perdón de Dios, consideró el arzobispo de Tijuana, Rafael Romo Muñoz, en referencia a las acciones del capo Santiago Meza López, quien confesó que deshizo en ácido al menos 300 cuerpos de personas ejecutadas por el crimen organizado.
Entrevistado al terminar su homilía, el jerarca de la Iglesia dijo que está dispuesto a apoyar la propuesta para construir una capilla en el lugar donde podrían encontrarse los restos disueltos, un predio de la colonia Colinas del Florido, en las inmediaciones de Tijuana y Tecate.
Mientras tanto, una fuente policiaca confirmó que este lunes continuará la búsqueda de los restos que El Pozolero asegura desechó en una improvisada fosa.
Durante el sábado, peritos de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), de la Procuraduría de Justicia de Baja California, Bomberos de Tijuana y Protección Civil localizaron tres piletas subterráneas donde se presume se encuentran los restos humanos.
El Pozolero reveló que deshacía a sus víctimas en sosa cáustica que vertía en tambos. Cada cuerpo tardaba 24 horas en desintegrarse y para ello tenía que moverlos constantemente, de ahí el adjetivo de “pozolero”.
De acuerdo con el procurador de Justicia de Baja California, Rommel Moreno Manjarrez, Meza López aceptó que en diciembre de 2008 desintegró 32 cuerpos, los cuales le eran proporcionados por Teodoro García Simental, El Teo, a quien se ubica como cabeza del cártel de Sinaloa, que disputa el control de Tijuana con Fernando Sánchez Arellano, hijo de Enedina Arellano Félix.
Se les fueron tres
El Pozolero fue detenido por la Policía Federal y el Ejército, con otros dos individuos, gracias a llamada anónima que informó sobre la presencia de personas armadas en una fiesta que se realizaba en la playa, en las inmediaciones de Playas de Rosarito y Ensenada.
Sin embargo, de acuerdo con información policíaca, El Teo huyó junto con sus sicarios Raydel López Uriarte, El Muletas, y Filiberto Parra Ramos, La Perra.