SAN JOSÉ.— El gobierno de Guatemala advirtió ayer que todos los días le pide a Dios que el narcotraficante mexicano Daniel Pérez Rojas, alias El Cachetes, no logre fugarse de una prisión guatemalteca y evada el elevado costo de vigilancia en su entorno con 40 policías y 30 soldados.
El riesgo de escape de El Cachetes—un líder de Los Zetas que fue jefe de escoltas del cártel del Golfo— mantiene en estado de, desde que fue detenido en abril de 2008 en las afueras de la capital de ese país, tras ser involucrado en la matanza de 11 personas en un choque a balazos entre narcos mexicanos y guatemaltecos.
“Estamos pidiéndole a Dios que no se quiera fugar este tipo, porque ahí sí nos despotrican”, afirmó ayer el ministro de Gobernación de Guatemala, Salvador Gándara, en una entrevista con Prensa Libre.
“Todos los días me llama el presidente (Álvaro Colom) y me dice: ‘Salvador, ¿cómo vamos con las cárceles?’ Y le digo: ‘No se ha fugado nadie, señor’. Y me dice: ‘Cuidado con El Cachetes’. Y yo pienso: ¿Por qué no se lo entregamos a las autoridades mexicanas, que tienen mejor infraestructura?”, relató.
Policías guatemaltecos hallaron, el jueves anterior, un cargamento de armas y municiones en un vehículo abandonado a 500 metros del Centro Preventivo para Varones, prisión capitalina donde Pérez está recluido.
El viceministro guatemalteco de Gobernación, Emilio Villagrán, explicó que se sospecha que las armas serían para la fuga de El Cachetes y que aparatos de seguridad de esa nación han detectado siete intentos de fuga del mexicano.