CIUDAD JUÁREZ, Chih.— Cuatro hombres fueron acribillados la madrugada del sábado afuera del Bar Amores, en el sur poniente de esta ciudad fronteriza, reportó la policía municipal. Las primeras investigaciones apuntan a que tres de las víctimas eran consumidores del lugar y la cuarta, el guardia de seguridad.
Sin embargo, las autoridades no descartaron que los ejecutados sean el propietario del centro de diversiones y tres meseros. Los cuatro cuerpos presentaron disparos calibre .9 milímetros, incluido el tiro de gracia.
En otro hecho, tres hombres quedaron incinerados en el interior de un vehículo, luego de que fueran asesinados a tiros. El auto en que viajaban fue rociado con gasolina y prendido, por lo que se quemó casi en su totalidad.
A estas siete víctimas en Ciudad Juárez se sumó el deceso del policía municipal Agustín Rentería Hernández, de 35 años. Su acompañante, otro agente, resultó herido de por lo menos cuatro balazos de AK-47, informó la Subprocuraduría de Justicia.
Los hechos se registraron en la avenida Ejército Nacional y Tecnológico, un cruce con intenso tránsito, cuando circulaban en la patrulla 587. Un doble crimen más se registró en el parque industrial Antonio J. Bermúdez.
En total, la jornada delictiva de ayer dejó 10 víctimas en Ciudad Juárez y otras cinco en la capital de Chihuahua. Además, fueron asesinados un político en Veracruz, tres personas en Guerrero y dos más en Sinaloa.
Secuestran y matan a ex edil
El ex presidente municipal de Coscomatepec, Veracruz, Ignacio Álvarez Vargas (PRI), fue secuestrado y posteriormente asesinado en la región montañosa de esa entidad, revelaron fuentes policiacas.
En Coyuca de Catalán, en la Tierra Caliente de Guerrero, un individuo fue ejecutado de al menos ocho impactos de bala, mientras que en las inmediaciones de la comunidad de Yextla, del municipio de Tlacotepec, en el filo mayor de Guerrero, fueron localizados dos víctimas en el interior de una camioneta Nissan, atados de manos, semidesnudos y con varios disparos de AK-47.
En el municipio de Mocorito, en Sinaloa, los cuerpos de los hermanos Manuel Ángel y Benjamín Carrillo López fueron encontrados con disparos de arma de fuego calibre 9 milímetros.