andrea.merlos@eluniversal.com.mxLa Auditoría Superior de la Federación efectúa tres auditorías al Programa Nacional Forestal, a petición de diputados federales de la comisión de Vigilancia de la ASF, que constataron que varios en estados del país “hay viveros que no tienen ni una planta, y zonas en las que debiera haber cientos de miles de árboles que esta desértica”.
El presidente de la Comisión de Vigilancia de la ASF, Antonio Ortega (PRD) dijo a EL UNIVERSAL que personalmente constataron las irregularidades del programa, así como el mal manejo de recursos, pues México le aseguró a la ONU que cumplió con la reforestación de un millón de árboles, “pero hay evidencias de que esa meta no se cumplió”.
Así, la ASF en su programa Anual de Auditorías, Visitas e Inspecciones para la revisión y Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2007, incluyó tres auditorías, la 109, 246 y 254 a la situación y manejo financiero del programa, cumplimiento y alcances y desempeño de los casi 5 mil millones de pesos que se manejaron en 2008.
Ortega recordó que el tema ha estado presente desde 2007, cuando en el primer año de Felipe Calderón se creó un plan para reforestar las zonas más golpeadas en estados de la República, pero sin reglas de operación firmes que evite que el dinero sea mal usado, o desviado a otras cosas.
“El programa y el dinero invertido tenían buenas intenciones, pero se pervirtió, y se dejó en un limbo de irregularidades”, dijo.
Ortega sostuvo que los locatarios han denunciado el uso de recursos del Proárbol para fines electorales.
Por ello, la comisión legislativa pidió a la ASF desde el 13 de junio de 2008 la aplicación de auditorías especiales a la Comisión Nacional Forestal, y a los gastos de Proárbol, a fin de garantizar el uso de este programa y dineros aplicados.
Los resultados de la Auditoría Superior de la Federación se conocerán en marzo de 2009, y la comisión no descarta solicitar este año una nueva auditoría a los gastos ejercidos en 2008, así como una nueva reunión con los responsables del programa de Felipe Calderón, para que den a conocer los resultados y alcances de la reforestación, y se compruebe que se ha cumplido con los acuerdos firmados con organismo internacionales, como la ONU.