El historiador Enrique Krauze urgió al gobierno federal a que dé un nuevo giro a la relación con Estados Unidos, ya que “es evidente que la percepción de México como un Estado fallido comienza a permear en los corredores de Washington”.Durante la reunión que sostuvo en Palacio Nacional el presidente Calderón con 50 embajadores y 60 cónsules que representan al país en el extranjero, dijo que en días pasados, “a una pregunta expresa de un amigo sobre los sitios álgidos del mundo, Condoleezza Rice (secretaria de Estado estadounidense) respondió: son Paquistán y México”.
Krauze señaló que para revertir la tendencia “no basta la publicidad: hace falta, además de los resultados tangibles en la guerra contra el crimen, imaginar e instrumentar una nueva relación con Estados Unidos que avance en los puntos de la agenda bilateral, pero sobre todo los persuada de modificar su cómoda percepción del tráfico de drogas y la violencia”.
Dijo que en México “vivimos una guerra, una guerra (…) imprevista, injusta, brutal, incierta. (...) No sé si podemos ganarla”.