luz.gonzalez@eluniversal.com.mxLa familia de Juliana López Aguirre, colombiana detenida en una mansión del Desierto de los Leones, e internada en la estación migratoria de Iztapalapa, denunció que el director de ese centro se niega a darle la alimentación especial que requiere su condición de diabética, lo cual daña su salud.
En un escrito a autoridades de México y Colombia, Orlando López solicitó a la Cancillería mexicana, a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y a autoridades consulares de Colombia la protección para su hija, quien ya ha sufrido dos desmayos por hipoglucemia.
“Dejo constancia de que mi hija ya ha sufrido dos desmayos por hipoglucemia debido a la actitud inhumana, cruel y sospechosa de dicho director”.
En el texto, acusa al funcionario de negarse incluso a permitir que el abogado de López Aguirre le lleve alimentos.
“En la mañana de hoy (3 de enero, según el escrito), la señora Margarita Gómez Arango y su abogado le llevaron manzanas, barras de linasa, chocolate y café pero dicho director no permitió que mi hija las recibiera”.
López Aguirre está identificada por las autoridades como pareja sentimental del narcotraficante Harold Mauricio Poveda, El Conejo, y fue detenida el 16 de octubre junto con otras 14 personas ligadas presuntamente al cártel de Arturo Beltrán Leyva. Fue liberada y puesta a disposición de Migración. Su deportación a Colombia está en trámite.
El denunciante responzabilizó “hasta sus últimas consecuencias” al Instituto Nacional de Migración (INM) y sus directores de cualquier consecuencia en la salud de Juliana López, al considerar que “tienen derecho a aplicarle sus leyes pero no su perversidad”.