andrea.merlos@eluniversal.com.mxEl presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, César Horacio Duarte, afirmó que el Ejército debe permanecer en el combate contra la delincuencia organizada, en las calles del país.
En entrevista, el priísta dijo que en aras de reconvertir a las instituciones mexicanas, debe hacerse una presencia intensiva y fuerte del Ejército, primero en materia de inteligencia para prevenir hechos, y luego de combate al crimen organizado.
El diputado originario de Chihuahua afirmó que a pesar de algunas voces que no quieren más a elementos castrenses en las calles, las fuerzas militares deben seguir al frente de la lucha contra la inseguridad, pues es la institución más sólida.
“A mí lo que me parece es que hay que priorizar qué es lo que queremos para el país; si queremos la tranquilidad o si queremos que se desborde ya realmente la anarquía en el país.
“Si reconocemos que el Ejército es la institución que está poniendo orden en distintas partes del país, me parece ilógico que se plantee la salida del Ejército de las calles”, dijo.
Ante los retos del próximo año en el ámbito legislativo, Duarte manifestó que los secuestros, la extorsión, los asesinatos y los enfrentamientos son temas que deben analizarse para encontrar respuestas.
“Hemos sentido que la presencia del Ejército mexicano es la única fuerza que realmente genera condiciones en las regiones del país, que alienta y cambia el ánimo de inseguridad que existe cuando los operativos llegan.
“Es fundamental fortalecer las herramientas con las reformas que se han dado, pero que en esa transición, en ese camino de reconvertir las instituciones de seguridad del país en la aplicación de las reformas debe hacerse con una presencia intensiva y fuerte del Ejército mexicano”, afirmó.
El diputado del PRI insistió en que los programas y planes de inteligencia son los más importantes para prever hechos y movimientos de las células organizadas del crimen que siguen afectando regiones del país.
“Y fortalecer a las distintas instituciones de seguridad en su reconversión, en su fortalecimiento, en su depuración, que tiene que darse con una gran rapidez, pero también con una gran pulcritud y que los tres órdenes de gobierno sean efectivos”, propuso.