silvia.otero@eluniversal.com.mxEn la segunda etapa de aplicación de los recursos de la Iniciativa Mérida, se destinarán 116.5 millones de dólares para la compra de helicópteros y aviones que se entregarán a las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina, que serán fabricados bajo pedido, con las especificaciones solicitadas por ambas dependencias para modernizar su flota aérea, a fin de combatir el crimen organizado.
Carlos Rico Ferret, subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), detalló que los recursos serán liberados antes de que concluya la administración de George Bush —su mandato acaba el 20 de enero próximo—, aunque esto no implica que las aeronaves serán entregadas en los primeros meses de 2009.
En conferencia de prensa, el funcionario dejó en claro que la Iniciativa Mérida no es sólo una transferencia de recursos, sino una medida bilateral ante la amenaza conjunta que representa el narcotráfico para ambos países.
“Estamos enfrentando a un enemigo común, por eso estamos cooperando y nadie está ayudando unilateralmente a nadie (…) los intereses nacionales de Estados Unidos en México están siendo puestos en cuestión por estos actores, y por lo tanto es indispensable la cooperación bilateral para enfrentar ese desafío”.
Como parte de la estrategia conjunta para combatir el narcotráfico, el 3 de diciembre pasado se liberaron 197 millones de dólares, y se alista la entrega de 116.5 millones de dólares más, para que durante 2009 se concrete el proceso de adquisición de las aeronaves para Sedena y Semar, con un fondo presupuestal proveniente del Departamento de Defensa estadounidense.
Estos recursos serán para adquirir helicópteros de transporte Bell 412, así como para comprar de aviones CASA CN-235-300 para vigilancia, con equipo electrónico similar al usado por aparatos de la Guardia Costera de Estados Unidos, de acuerdo con la propuesta presentada en 2007 por la administración Bush.
Con este equipo, se busca fortalecer las acciones de la Sedena y Semar para realizar operaciones de intercepción de cargamentos de droga del narcotráfico, pues aunque el Ejército cuenta con una flota aérea de 400 aeronaves, no todas son utilizadas para labores antinarcóticos.
Autoridades de la SRE detallaron que las gestiones durarán algunos meses, ya que el gobierno federal ha solicitado a las autoridades estadounidenses que los helicópteros y los aviones que se compren sean nuevos.
Por ello, se optará por requerir a las empresas proveedoras la fabricación de aeronaves con las especificaciones presentadas por las autoridades de las fuerzas armadas mexicanas, que consideraron en su propuesta la preparación de sus pilotos y el tipo de helicópteros y aviones que pueden operar.