nurit.martinez@eluniversal.com.mxLa parroquia La Esperanza de María en la Resurrección del Señor, donde se realizó una misa en memoria de la joven Silvia Vargas, fue asaltada la madrugada del viernes.
En su mensaje el sacerdote Luis Monroy levantó los aplausos de los asistentes cuando llamó “sinvergüenzas” a los peritos que acudieron al templo un día después de que se había consumado el robo.
Ante la familia Vargas Escalera encabezada por el ex director de la Comisión Nacional del Deporte, Nelson Vargas, así como de la familia de Fernando Martí, el sacerdote pidió a las autoridades “ponerse las pilas... hacer anuncios y denuncias para salir adelante. Pero ayer sí les dije que eran unos sinvergüenzas, que así no se trabajaba para el gobierno”, señaló el prelado.
“No sé si ahora los peritos son muy prácticos, pero si es así creo que se pasan de prácticos”, señaló antes de pedir a los feligreses que recen por ellos para “animarlos y decirles que confiamos en ellos siempre y cuando nos correspondan”.
Después de recibir por más de media hora las condolencias de los asistentes al templo ubicado en Parques del Pedregal, la familia Vargas Escalera se retiró del lugar sin hacer declaraciones.
Entre los asistentes estuvo el empresario Alejandro Martí —cuyo hijo Fernando también fue secuestrado y asesinado en la ciudad de México—, quien caminó hasta el centro de la parroquia para proporcionarle un fuerte abrazo a Nelson Vargas.
Martí dijo más tarde que dejará que Nelsón Vargas “sufra su luto y la investigación” del secuestro y asesinato de su hija Silvia Vargas, y que a partir de enero lo invitará a platicar para saber si colabora con la organización SOS que él creó.
El empresario pidió a las autoridades federales “que no se baje la agenda de la seguridad” de entre las prioridades que tiene el país, puesto que detalló: “es el gobierno el que debe asumir su responsabilidad, la del Estado y del monopolio de la fuerza para atacar a los delincuentes”.
Refirió que a través de SOS se busca mantener unidos a los ciudadanos con el propósito de que la agenda de la seguridad sea una prioridad. “Exijamos lo que tenemos derecho a exigir todos los ciudadanos, que haya seguridad para que nuestros hijos puedan salir a las calles nuevamente”.
Dijo que la labor de esa organización no duplicará los esfuerzos que hace México Unido Contra la Delincuencia, sino que pretende iniciar y mantener un movimiento nacional de seguridad y de repudio a la violencia.
“México no puede seguir con este tipo de cosas. Estamos en el peor momento de inseguridad después de la Revolución y esto no puede ser”.
Alejandro Martí informó que hasta ahora se han sumando cerca de medio millón de visitas a la página de SOS de gente que está interesada en impulsar “las células ciudadanas de vigilancia” que pretende crear una cultura de repudio total a la delincuencia, la corrupción y por el cambio de las leyes.
Señaló que todas estas acciones tendrán que permanecer en la agenda, ya que “no podemos permitir que éstas sean medidas de reacción. En este tema hemos trabajado durante tres sexenios, y han pasado marchas y otras actividades y seguimos en el mismo estado; discursos van y discursos vienen, pero debemos asegurar que el tema permanezca”.