andrea.merlos@eluniversal.com.mxEl presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, César Duarte (PRI), solicitó oficialmente la autorización para que se paguen boletos de avión y viáticos no sólo para él sino también para todos sus colaboradores que trabajan en San Lázaro.
La petición se extiende para sus amigos que se encuentran en el área de Comunicación Social y en la Unidad de Enlace, ya sean de confianza u honorarios.
La solicitud generó desconcierto debido a que va en contra de las normas de gasto en la Cámara Baja en donde los bonos de avión y viáticos sólo se dan a diputados o excepcionalmente a funcionarios en cumplimiento de tareas oficiales y no de requerimientos personales, o por afectaciones salariales.
Con la llegada de Duarte se dieron plazas y plazas a sus paisanos de Chihuahua, quienes tienen que trasladarse cada semana para cumplir con su trabajo y con su vida familiar.
El caso ya fue rechazado en varias instancias, en la Conferencia para los Trabajos Legislativos y en el Comité de Administración, pero el equipo de Duarte insiste y llevó el tema ayer a la Junta de Coordinación Política, aunque no se alcanzó a discutir.
La petición del equipo de Duarte —de la cual EL UNIVERSAL tiene una copia—, está respaldada por el PRI y señala:
“La secretaría de servicios financieros de la Cámara de Diputados, a través de la unidad administrativa, otorgará viáticos, cubrirá el costo de la transportación o boletos de avión para el personal administrativo a cualquier destino, incluyendo los de aquellos que presten sus servicios a la Cámara de Diputados bajo el régimen de honorarios y que estén adscritos a la Mesa Directiva.”
“En las autorizaciones para el otorgamiento de viáticos y boletos de avión podrán incluirse fines de semana, y queda incluido el personal adscrito a la oficina de Comunicación Social y Unidad de Enlace también”.
El trámite para que con dinero público se cubra la transportación de las plazas de la Mesa Directiva, de Comunicación Social y de la Unidad de Enlace —que es la encargada de la transparencia en San Lázaro— quedaría en manos del director administrativo de César Duarte.