URUAPAN, Mich.— Dos fosas clandestinas descubiertas ayer en Michoacán y Baja California guardaban restos humanos de al menos 11 víctimas. Además, 12 personas murieron en Chihuahua y Sinaloa.
La primera fosa fue hallada por elementos del Ejército, quienes ubicaron en una finca serrana de Uruapan, Michoacán, tres excavaciones y un número indeterminado de huesos, informó Ramón Ponce, subprocurador de Justicia Regional. Fuentes consultadas apuntaron que se trataría de ocho cadáveres despedazados.
Los primeros reportes indican que las víctimas fueron cremadas y luego enterradas en la colonia Villa Victoria. También se encontraron 10 cargadores de arma larga y 25 placas de automóvil.
En Mexicali, Baja California, agentes ministeriales confirmaron la localización de tres cadáveres en una fosa ilegal al poniente de la ciudad. Uno podría ser el de un policía municipal desaparecido hace dos meses, e identificado con el apellido Mata.
El vocero de la Procuraduría estatal, José Manuel Yepiz, informó que los cuerpos fueron exhumados de una fosa ubicada atrás del motel Reyes, en la carretera al Aeropuerto Internacional Rodolfo Sánchez Taboada.
Dijo que el hallazgo se concretó tras las declaraciones de Víctor Serrano, El G1, detenido el viernes en San Luis Río Colorado, Sonora, y de 14 cómplices, aprehendidos un día antes en Mexicali y vinculados al cártel de Sinaloa.
En Chihuahua, dos estudiantes de preparatoria murieron acribillados. En la capital, un comando levantó y ejecutó al taxista Armando Gutiérrez Pérez, de 33 años. En Ciudad Juárez se reportaron cinco homicidios, tres de ellos en el fraccionamiento Nápoli.
En los límites del municipio de Cosala, Sinaloa, y el estado de Durango, dos sujetos murieron en un tiroteo. En Culiacán, uno más, y otro en la ciudad de Guasave. (Con información de Javier Cabrera y agencias)