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Los integrantes de la Cámara de Diputados harán otra vez puente. Iniciaron desde ayer un fin de semana muy largo, de cinco días. Eso si, antes de marcharse, trabajaron tiempo extra, alargaron la sesión más allá de lo que estaba programada. El acuerdo indica que deben concluir a las 15:00 horas. Pero la campana que marcó su retirada, sonó a las 15:03 horas. Es decir, se esforzaron y dieron 180 segundos más de sus vidas a la labor parlamentaria.
Temprano, en el Palacio Legislativo, la diputada panista Marcela Cuen Garibi había escuchado una recomendación de uno de sus compañeros de partido: “mejor ya deja eso de la investigación de la falsificación de firmas. Pueden salir muchas cosas, pueden afectarnos también a los del PAN”. La respuesta de ella fue inmediata, sin titubeos: “¡Pues que salgan!”.
Más adelante, mientras se desarrollaba la adormecedora sesión del pleno, Marcela Cuen fue de un lado a otro en el salón, buscó a otros legisladores a quienes presuntamente también les falsificaron las firmas para obtener boletos de avión y viáticos de viajes con la comisión especial que analiza la migración interna, y que nunca realizaron.
No tuvo mucho éxito. Unos, no asistieron, otros le dieron contestaciones evasivas. Edmundo Ramírez, del PRI, le dijo que si, que declarará ante el Ministerio Público Federal.
“No es mi intención hacer escándalo, tampoco perjudicar a alguien en especial. Pero aunque sea sola iré hasta el final, hasta que limpiemos toda la corrupción”, dijo Marcela Cuen al cronista.
Sin embargo, al parecer, ella no marcha solitaria en su cruzada. El presidente de la Cámara de Diputados, César Duarte sentenció, al ser consultado, que está al tanto de las investigaciones y que buscará que se castiguen los hechos fraudulentos que denunció la legisladora, pero además, otros posibles actos de corruptelas en otras comisiones.
La última sesión antes de que los representantes populares se volviesen a marchar a sus lugares de origen, o otros puntos de interés, para retornar hasta el martes de la próxima semana. Nuevamente, durante largos ratos, en el salón estuvieron apenas unos 60 legisladores.
Durante más de tres horas, se presentaron puntos de acuerdo e iniciativas y se conocieron dictámenes rechazando otros. Casi para finalizar, se realizó una votación.
Entonces si aparecieron más integrantes de la Cámara, y aun así, el quórum final fue de 254 personas.
Y cuando el reloj marcaba las 15:03 horas, César Duarte levantó la sesión. Se habían pasado ya 180 segundos de la hora marcada para concluir. Se fueron de mini vacaciones, pero, para que negar, trabajaron tiempo extra.