mauricio.bautista@eluniversal.com.mxLos dos panistas que han alcanzado la Presidencia de la República comparten algo más que la militancia: una tendencia a la baja en la aprobación y calificación de sus gobiernos en los dos primeros años de gestión, de acuerdo con encuestas encargadas por EL UNIVERSAL
Con poco más de tres meses al frente de del gobierno federal, Vicente Fox marcaba una calificación de 7.5 en marzo de 2001, con un grado de aprobación de 84.8%. Pero en noviembre de ese mismo año su calificación alcanzó 6.6 y el grado de aprobación descendió a 73.8%, de acuerdo con la medición de Alducin y Asociados.
Para 2002, la situación empeoró. La ausencia del cambio prometido por el mandatario, se reflejó en el ánimo de la población. En junio de ese año la aceptación de Fox era de 49%, la más baja de su sexenio, con una calificación de 6.5 puntos.
La perspectiva de que el mandatario no cumplió sus promesas de campaña, y la mala evolución de la economía contribuyeron a la pérdida.
En vísperas de su segundo Informe de Gobierno, Fox recuperó algo de terreno en la aprobación de su gestión con 58%, sin embargo, la calificación a su mandato se mantuvo al cierre del año en niveles de 6.5.