En crímenes relacionados con la delincuencia organizada, 10 hombres fueron asesinados en Chihuahua, entre ellos un policía ministerial y un reportero.
La noche del miércoles murió en un hospital de Ciudad Juárez el agente Antonio Bustillos Fierro, quien ingresó herido de bala por el atentado que sufriera la tarde de ese día.
Ayer, en la zona centro de Ciudad Juárez, un grupo de hombres acribilló a balazos a una persona que conducía su automóvil. Extraoficialmente se dijo que se trata del capitán de la Policía Municipal de apellido Herrera, conocido por el mote de El Loco.
En otro caso, un individuo fue asesinado de siete balazos cuando caminaba por una calle de la colonia Independencia, al poniente de Juárez; fue identificado como Rubén Lugo Barrón, de 18 años de edad.
Otra ejecución en esta ciudad ocurrió en la avenida Adolfo López Mateos, en el fraccionamiento Los Nogales, donde fue ultimado René Durán Ursueta, de 45 años de edad.
Un crimen más en Juárez, que reporta la Subprocuraduría de Justicia estatal, fue contra Ángel Ponce Antúnez, de 34 años de edad, en el patio de una casa ubicada en la colonia Hacienda de las Torres; le dispararon en 14 ocasiones con rifles AK-47.
En la ciudad de Chihuahua, a las 3:10 de la madrugada del jueves policías, policías municipales hallaron en la avenida Sacramento un cadáver con múltiples impactos de arma de fuego. Y a las 10:00 horas, tres hombres fueron rafagueados por un comando, cuando estaban en un puesto de comida; en el lugar murió uno y los otros dos quedaron lesionados.
En tanto, en Ojinaga, en la zona noreste de Chihuahua, fue localizado el cuerpo de un hombre con varios impactos de arma de fuego.
Una persona muerta fue el saldo de una balacera entre dos grupos delictivos, en la calle Prolongación de la colonia Huertas de Abajo, en Fresnillo, Zacatecas.
En un lote baldío, de la colonia Lomas de Guadalupe, en Culiacán, Sinaloa, desconocidos abandonaron los restos de un sujeto, con varios disparos de arma de fuego.
Los cadáveres de dos hombres atados de manos y con las cabezas cubiertas con bolsas de plástico negro fueron encontrados entre unas nopaleras de la comunidad de San Isidro de los Duarte, municipio de Villa de Arriaga. A 58 kilómetros de San Luis Potosí.