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Una vez cerrada la negociación del Presupuesto de Egresos 2009, pasadas las ocho de la mañana, diputados sin dormir, con sus pocas fuerzas físicas restantes pregonaron el logro de la unanimidad, en la aprobación del dictamen del gasto de la Federación. Sin embargo, les esperaba una jornada de presiones y tensiones, que fue el parto de las vacas flacas.
Luego de la aprobación del dictamen en comisiones, arreció un frente de presiones externas, generado por sectores afectados por la austeridad próxima —IFE, Corte, Senado y más—, ante lo cual los coordinadores de los diputados resolvieron no ceder nada ante nadie.
Así transcurrieron nueve horas, hasta que a las 17:03 horas, el presidente de la Cámara de Diputados, César Duarte, reanudó la sesión abierta el martes. Luego, adentró los trámites parlamentarios, como la distribución de ejemplares del dictamen de Presupuesto, y a las 17:16 abrió la discusión, que topó con mantas de rechazo en tribuna, antes de la votación en lo general por 436 votos a favor y 44 en contra, a las 20:32. Y siguió la presentación de 73 reservas, 68 de ellas del FAP.
Fue una jornada doble (martes y miércoles), en la que la Cámara de Diputados ejerció el alcance de su poder real, al mover recursos. Ayer, a las 8:30 horas, con la mente saturada de números, los legisladores involucrados en las negociaciones más complejas que haya tenido Presupuesto de Egresos alguno, celebraban que el dictamen tenía firmas de los ocho partidos.
El proceso legislativo prosiguió: A las 9:15 horas, el dictamen se fue al copiado para los 500 diputados. Las presiones de los que obtuvieron asignaciones menores a las solicitadas se habrían acentuado entre las 10 y 12:30 horas, mientras coordinadores saludaron el acuerdo de Presupuesto unánime:
El presidente de los diputados, César Duarte, anunció que no habrá autos nuevos para sus colegas; Héctor Larios (PAN) legitimó la austeridad. Javier González Garza (PRD) justificó la guillotina: “Es un presupuesto de crisis”.
Llegó el presidente del Senado Gustavo Madero, al filo de las 13 horas, con la queja de que el gasto suyo será corto (tiene el edificio sede en construcción). Fue informado de que el dictamen no sería modificado. Aceptaría luego que los senadores van a “apechugar” en el año de las vacas flacas.
Desde las 14 horas, los grupos parlamentarios tuvieron comidas, que no sirvieron de nada en la comilona del PRD, donde los más “fapistas” ) preparaban mantas y 67 reservas . Cuando inicio la sesión la mayoría de los diputados tenía su voto a favor del Presupuesto. Y sin embargo la discusión se fue de largo.