Cinco policías fueron acribillados a balazos ayer por criminales que lograron darse a la fuga, en hechos en Sinaloa y Chihuahua.Dos agentes estatales que habían terminado su turno como custodios en el penal de Culiacán, Sinaloa, perdieron la vida cuando se encontraban en el estacionamiento del lugar.
Ahí murieron la agente María Eugenia Quevedo Ávila y el guardia Javier Joel López González, quien trató de hacer frente al ataque. En Sinaloa, la Policía Estatal Preventiva asumió el control de los penales desde enero.
Mientras, los policías de Chihuahua también fueron blanco de la delincuencia organizada que ayer dejó tres muertos.
En la capital del estado fue asesinados el agente ministerial Irving Romero y Óscar Venzor Trujillo, de la Unidad Especializada en Delitos Sexuales. Y en Ciudad Juárez ultimaron a David Miranda, elemento de la Dirección de Tránsito.
Otros siete crímenes se reportaron en Chihuahua; cuatro en Sinaloa y uno en el DF.
Dos cadáveres, uno de ellos calcinado con llantas y el otro putrefacto, fueron hallados la tarde de ayer a una distancia aproximada de dos kilómetros uno del otro, en Acapulco.