luz.gonzalez@eluniversal.com.mxAntes de su captura el pasado lunes, Jesús El Rey Zambada García, se había convertido en jefe de uno de los cuatro grupos directivos del cártel del Pacífico, junto con su hermano Ismael El Mayo Zambada, Joaquín El Chapo Guzmán Loera e Ignacio Nacho Coronel, de acuerdo con la Procuraduría General de la República (PGR).
Durante la conferencia de prensa en la que fue presentado junto con su hijo Jesús Zambada, su sobrino Juan José Parra Zambada y otros 13 integrantes de la organización, la subprocuradora Marisela Morales lo definió como uno de los más importantes introductores de cocaína y metanfetaminas procedentes de Sudamérica al país, vía el aeropuerto capitalino, que tenía bajo su responsabilidad las operaciones en los estados crucero del Pacífico, centro y sur.
La titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) destacó que El Rey Zambada había mantenido un perfil bajo en la organización, que aumentó con el desprendimiento del cártel de los Beltrán Leyva de la estructura del Pacífico y su posterior alianza con los Carrillo Fuentes.
Debido a que su nombre comenzó a aparecer en mensajes relacionados con grupos dedicados al narcotráfico, a El Rey Zambada se le relaciona también con el cacique de la sierra de Petatlán, Rogaciano Alba Álvarez, y las ejecuciones de varias personas perpetradas con extrema violencia en los estados de Guerrero, México y Morelos.
Presencia en el DF
Por su parte, el procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, sostuvo que los grupos del crimen organizado tienen presencia en la ciudad de México, y concretamente el valle de México, como en el resto de las entidades federativas.
“El valle de México, en consecuencia, no es una excepción; aquí se desarrollan encuentros entre grupos criminales, transacciones, operaciones de lavado de dinero”, detalló.
La diferencia, explicó, es que por el despliegue policial con el que cuenta la capital, estos grupos deben mantener un perfil bajo y actuar con mayor discreción. “Aquí no se pueden comportar con el mismo nivel de impunidad”, dijo.