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Los gobiernos de Brasil y México acordaron fortalecer el intercambio de información, programas y experiencia para reducir la criminalidad, y paralelamente el país sudamericano modificará su política de extradición para hacerla más ágil y evitar que la transferencia de un indiciado se demore, como sucedió con la cantante Gloria Trevi, cuya transferencia tardó dos años.
Luiz Paulo Teles Ferreira Barreto, viceministro de Justicia de Brasil, comentó en entrevista que hay gran interés de su país por el programa Plataforma México, impulsado por el gobierno de Felipe Calderón, pues se podría aprovechar el modelo que incluye aspectos informáticos, robo de vehículos, homicidios, así como integración de inteligencia e información.
Esto, indicó, puede funcionar adecuadamente ante la realidad en Brasil, pues los problemas de violencia e inseguridad son similares. Por ello la importancia de haber sostenido encuentros con autoridades mexicanas como con el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Genaro García Luna, aprovechando la reunión de ministros de seguridad que se clausuró el miércoles.
Por otro lado, mencionó, hay interés de México por el Programa Nacional de Seguridad Pública Ciudadana que opera en Brasil, para el que destinan cada año mil millones de dólares, y el cual tiene entre sus prioridades la prevención, acciones enfocadas a la familia, a los jóvenes y capacitación policiaca.
En este contexto, Genaro García Luna tiene programado traer a México expertos internacionales en capacitación policial para fortalecer ese sector.
Teles Ferreira Barreto reconoció que la política de extradición de su país ya está muy rebasada, por lo que se trabaja para hacerla más expedita y rápida.
“Es muy complicada, tiene estructuras muy antiguas para su funcionamiento, es muy lenta, difícil y formal, por lo que se buscan instrumentos más modernos, porque no puede ser que, por ejemplo, Trevi haya esperado dos años para su extradición”.
Por otro lado, señaló que no se tiene detectada la operación de cárteles mexicanos de la droga en Brasil y los que han existido son aislados. Sin embargo, se trabaja coordinadamente con el gobierno mexicano para prevenir cualquier hecho de ese tipo”.