df@eluniversal.com.mx, claudia.bolanos@eluniversal.com.mxUna ejecución y no una acción de la delincuencia común fue el móvil del asesinato de Guillermo Martínez Argüello, delegado de la Comisión Técnica Electoral del PRD en el Distrito Federal, según las primeras pesquisas.
La madrugada del viernes, frente a su casa, el perredista fue muerto de un tiro en la cabeza. En un primer momento se dijo que el homicidio era resultado del intento de robo de su vehículo.
El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, informó esa versión, y que se contaba con cuatro testigos.
Más tarde, el titular de la PGJDF, Miguel Ángel Mancera, dijo que no había evidencias de que se tratara de un robo, sino de una venganza directa contra la persona.
“Hasta este momento lo que tenemos es que se trató de un atentado directo, de una ejecución, pero no tenemos todavía datos precisos”, dijo.
Agregó que la certeza del tiro indica que se trató de alguien que tuvo tiempo para acercarse a su víctima, sin levantar sospechas.
“Por la zona donde fue, el movimiento, el horario y todo esto, pareciera que pudiera tener alguna otra explicación, quizá alguna venganza personal (...) No advertimos que hubiera robo”, dijo.
Agustín Guerrero, diputado del PRD en la ALDF, y René Bejarano acudieron al lugar. “Era un compañero de toda la vida, hijo mío, muy cercano y un hombre muy honesto. Lamentablemente fue víctima de dos personas que intentaron arrebatarle su vehículo. Guillermo nunca ofendió a nadie, mucho menos era una persona problemática, dijo Guerrero.