SAN JOSÉ.— La advertencia fue contundente: si Guatemala no detiene la ola criminal alentada por los cárteles mexicanos del narcotráfico y otros factores de la delincuencia organizada, puede precipitarse hacia un descontrol de la inseguridad y transformarse en una “nueva Tijuana”.El dramático escenario de violencia, penetración criminal, corrupción policial y décadas de impunidad, que compara a Guatemala con Tijuana, fue descrito por el gabinete de seguridad del presidente Álvaro Colom, en un encuentro con diputados.
“El gobierno nos explicó que si no se frena la delincuencia, el país corre el riesgo de convertirse en una nueva Tijuana”, relató la diputada Nineth Montenegro, del opositor partido Encuentro por Guatemala, al informar ayer a EL UNIVERSAL sobre la cita. “Hay sectores de la Policía Nacional penetrados por las mafias mexicanas”, en especial en departamentos (estados) fronterizos con México, agregó.
El presidente pidió a los diputados aprobar un plan de seguridad por unos mil millones de dólares, para enfrentar a una mezcla de mafias que operan en Guatemala, desde las que roban niños o automóviles, hasta las que trafican personas y drogas, o las que asaltan, roban, secuestran o matan choferes por chantajes de dinero.
“No se puede iniciar la batalla contra el crimen organizado y la delincuencia común con cuchillos de palo”, adujo Ronaldo Robles, secretario de Comunicación de la Presidencia. A los legisladores se les informó sobre “las amenazas” contra Guatemala y “las debilidades” en seguridad, dijo Robles a la prensa.
Guatemala se consolidó como uno de los países más violentos de América Latina. De enero de 2004 a junio de 2008 hubo 24 mil 362 homicidios, con un promedio mensual de más de 500 asesinatos.