francisco.gómez@eluniversal.com.mxUna célula de sicarios de Los Zetas está detrás de la decapitación de 12 presuntos narcomenudistas en Yucatán; la Policía Federal detuvo ayer durante la madrugada a tres de los posibles asesinos, quienes tenían un hacha que fue utilizada para cortar la cabeza de las víctimas.
A menos de 24 horas del hallazgo de los restos y de que el gobierno federal puso en marcha la “Operación Mérida”, se capturó a los presuntos homicidas, entre ellos el líder de esa célula de zetas que opera en el sureste del país.
Este grupo que fue el brazo armado del cártel del Golfo, este año se independizó para constituirse en una organización criminal autónoma que ahora trabaja en alianza con el cártel de los hermanos Beltrán Leyva, caracterizándose por un alto grado de violencia.
Ayer, luego de un enfrentamiento armado en uno de los retenes instalados sobre la carretera Mérida-Cancún, agentes federales capturaron a sus presuntos integrantes: Víctor López García, veracruzano de 24 años; Manuel de Jesús Poot, originario de Tizimín, Yucatán, y Juan Camacho Coronado, de 27 años, de Monterrey, Nuevo León.
Los presuntos delincuentes, al pasar por el puesto de control instalado por policías federales, en lugar de detenerse al momento en que les marcaron el alto, abrieron fuego contra los uniformados, aunque fueron detenidos después de una balacera y persecución.
A estos sujetos se les aseguró un hacha ensangrentada, una granada, dos fusiles R-15, una pistola calibre 9mm, dos palas, cinco celulares y más de 540 cartuchos.
Autoridades del gobierno federal indicaron que a partir de las declaraciones de los detenidos, y tras los primeros peritajes realizados al hacha, se presume que ésta fue el arma utilizada para consumar las decapitaciones.
Los sospechosos fueron trasladados ayer por la noche a la ciudad de México, donde fueron interrogados en la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), donde se determinarán sus vínculos con Los Zetas y su nivel jerárquico en la estructura de la organización.
Con la captura de López García y sus dos presuntos cómplices, se consolida la línea de investigación que apuntaba hacia Los Zetas, ya que el grupo tiene antecedentes de haber efectuado decapitaciones similares en Guerrero, Michoacán, estado de México y Distrito Federal.
Las acciones que desplegó la Policía Federal tras conocerse la múltiple ejecución se produjo luego de la solicitud efectuada por la gobernadora, Ivonne Ortega al gobierno federal.
El presidente Felipe Calderón, ordenó a la corporación policiaca implementar en la región la “Operación Mérida”, que consiste en un sistema de rastreo, instalación de puntos móviles de control, revisión de caminos de primero, segundo y tercer orden, así como patrullajes en zonas urbanas y rurales.
Así, alrededor de las 4:00 horas del viernes, policías federales ubicaron a una célula de zetas, a bordo de una camioneta Escalade, color blanco y placas de circulación UVR2789 del Estado de Quintana Roo.
(Con información de Yazmín Rodríguez y Adriana Varillas, corresponsales)