jorge.medellin@eluniversal.com.mxLa aplicación de la pena de muerte en contra de policías corruptos que traicionen en grado extremo a las leyes anticrimen en México y se unan a los grupos de delincuencia organizada no sería obstáculo grave para que el proyecto de reforma policial presentado por varios generales al titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) pudiera avanzar, aseguran algunos de los autores, entrevistados por EL UNIVERSAL.
Ellos no ven la medida como una regresión. “En estos momentos la sociedad exige castigos así contra secuestradores. El contexto lo exige, pero en todo caso eso no es trascendental, sino la intención de reformar a fondo todas las estructuras policiacas y de garantizar con ello que se instaure y se aplique una verdadera agenda de seguridad nacional”.
En cuanto al reciente proyecto entregado al secretario de la Defensa, Guillermo Galván, reconocieron que de aprobarse los cuerpos policiacos del país serían reformados en su estructura y funcionamiento “a partir de la perspectiva y la visión del ámbito militar”.