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Hace cinco años, ante la espiral de violencia que comenzaba a permear al país, los banqueros de México invitaron a especialistas de 10 naciones —entre ellas, Israel, Colombia y España— para que expusieran ante autoridades federales sus experiencias y así alimentar al gobierno mexicano para evitar que el secuestro fuera una amenaza a la seguridad nacional.
En el Seminario sobre secuestro. Encuentro de discusión entre policías, fiscales y jueces y otros expertos para abatir este fenómeno, en octubre de 2003, participaron como representantes de los patrocinadores, Ernesto Mendieta —quien intervino como mediador privado en la fallida negociación sobre Fernando Martí—, el entonces subprocurador José Luis Santiago Vasconcelos y funcionarios de la desaparecida Agencia Federal de Investigaciones.
En ese encuentro expusieron funcionarios de primer nivel como el representante de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, José Vila del Castillo, el fiscal general de Colombia, Luis Camilo Osorio, y el fiscal español, Carlos Castresana. La omisión de estas experiencias irritó a los empresarios del país.