Está en la mira de todos. De su actuación próxima mucho dependerá que retorne la confianza ciudadana a los agentes de investigación, si la hubo. Abogado penalista, chilango y con ocho años en los vericuetos de la Procuraduría capitalina, parece que conoce el terreno que dirige. Acaba de informar que en los últimos ocho años se registraron más de mil secuestros. A 60 los asesinaron. Será directamente encargado de combatir los plagios. Ya promete limpia de judiciales.
¿Andará con miedo, procurador?
¡Nooo! No me gustan mucho los aparatos de seguridad. Tengo lo indispensable.
¿Ni con esos compañeros de trabajo?
No. La Judicial es una policía en la que confío.
¿Les encargaría a sus hijos?
¡Están cuidando a mis hijos!
Difícil volver a tenerles confianza, ¿no?
Difícil recuperar la confianza ciudadana. Eso, a través de acciones y hechos concretos.
Y ahora, ¿resulta que le darán más poderes?
Lo que nos van a dar son más tareas.
¿No es una manía por centralizar todo?
Es una manía por tener controles y por tener más experiencia.
Eso sí que sería secuestrar las instituciones.
El secuestro se da cuando no se está dentro de los márgenes de la ley.
¿Podrá solo con los secuestros?
¡Solo, no! Es un trabajo de coordinación y jurídico, con instituciones federales, con instituciones locales...
¿Pensará que 60 muertos en ocho años es poco?
Aunque fuera uno sería suficiente para tener una policía eficiente.
¿Y a tres bandas capturadas le llaman éxito?
A tres bandas en el 2008 le llamamos éxito porque no sólo estamos hablando de recuperar víctimas, sino también estamos hablando de la efectiva captura.
¿Cuánto vale una vida en el Distrito Federal?
La vida no puede ser valuada.
¿Y usted tiene precio?
Que yo sepa, todavía no. No tengo precio.
¿Nos subestiman, procurador?
Por el contrario, la política de la Procuraduría es de aproximación, da mucho valor a la denuncia ciudadana.
¿Nos dirá que le ganarán al crimen?
Vamos a combatirlo.
¿Con la cadena perpetua?
Con la cadena perpetua lo que se pudiera llegar a plantear es una segregación de aquellos que han hecho del delito una forma de vida.
¿En el país de la impunidad?
No es un país de impunidad. Creo que los márgenes de captura son importantes. Lo que estamos viviendo ahora es una escalada del secuestro, que provoca que la seguridad busque modernizarse.
¿Hasta cuándo se debe declarar a un gobierno incompetente?
Cuando no pueda dar resultados.
¿No están los criminales obligándolo a negociar?
No, nunca se va a negociar con criminales.
¿Dirá que cuando llegó, el crimen ya estaba en sus filas?
Cuando llegué, sí. Y si se detectan malos elementos, se van a combatir.
En fin, ¿por dónde empezará la depuración?
Por acortar los tramos de control, por mejorar los niveles de confianza, por hacer una redistribución de tareas, habilidades, potencialidades del personal de la Procuraduría y ministerios públicos.