politica@eluniversal.com.mxJugadores de los Leones de Yucatán y los Diablos Rojos de México, junto con casi 10 mil aficionados, brindaron un minuto de aplausos a la memoria de Fernando Martí, el joven de 14 años asesinado por sus secuestradores, previo al arranque del primer juego por la final de la Zona Sur de la Liga Mexicana de Beisbol.
Alfredo Harp Helú, dueño de los Diablos Rojos, repartió 10 mil trípticos en los que se leía la historia del adolescente, hijo del ex propietario de la cadena de tiendas deportivas más grande de México, quien fue secuestrado a finales de junio y finalmente encontrado muerto el viernes 1 de agosto.
También se obsequiaron pulseras de color amarillo con la leyenda “Ya basta”. Un parque de pelota fue el escenario, quizá poco común, donde la sociedad envió un mensaje fuerte y claro contra la inseguridad.
El tríptico reproduce las palabras leídas por Harp en una de las misas ofrecidas en honor a Fernando Martí: “México no merece esta realidad ni que la vivan las próximas generaciones. Es urgente un cambio. La impotencia invade a la sociedad civil. Unámonos para exigir que nuestras autoridades de los tres poderes de la Unión, de los estados y municipios trabajen decidida y coordinadamente contra la delincuencia y en favor de la seguridad de las personas, para que en el corto plazo todos los mexicanos podamos vivir tranquilos”.
El texto del tríptico lo firman el propio Harp Helú y la doctora María Isabel Grañén Porrúa.
El padre de Fernando, Alejandro Martí, vendió en diciembre pasado el 100% del Grupo Martí a Alfredo Harp Helú y Alfredo Harp Calderoni.
El propio Alfredo Harp Helú fue secuestrado y posteriormente liberado tras el pago de un rescate en el año de 1994.
Harp Helú afirmó que “(el tríptico) es simplemente una forma más de manifestarnos contra la violencia. Pero hay muchas otras cosas que la sociedad puede hacer para protegerse: denunciar, que ya no nos dé miedo y exigir cuando sintamos que hay algún problema, cuando tengamos una queja y no haya buena recepción de la misma”.