HUNTSVILLE, Texas.— Las instancias de justicia del estado de Texas le negaron a la familia de José Ernesto Medellín Rojas, mexicano condenado a muerte, la posibilidad de verlo una vez más; pero sus padres no pierden la esperanza de que en el último momento ocurra un milagro y le otorguen el perdón a su hijo.
Entrevistado en Houston, Texas, en donde radica, Venancio Medellín —padre de José Ernesto— aseguró a EL UNIVERSAL que “aún guardamos las esperanzas de que ocurra un milagro y que nuestro hijo se salve.
“No sabemos si el lunes ya por la tarde o bien el mismo martes (fecha prevista para la ejecución), unos minutos antes, nos permitan verlo, pero al parecer no será así porque a su abuelita —Eleuteria Almendáriz— no la dejaron que lo viera, ni permiso le dieron, por eso está aquí, en Houston”, añadió Venancio.
“No te puedo comentar sobre si es inocente o culpable; ese tipo de comentarios nos dijo la abogada que pueden perjudicar el caso.
María Rojas, madre de Ernesto, sólo dijo: “Pues yo les pediría a todos que recen por José, todos estamos rezando y que independientemente de lo sucedido en el pasado, nadie somos nada para decidir cuando alguien debe morir o seguir viviendo”.
Medellín Rojas fue condenado a la pena capital en 1994, acusado de participar un año antes en la violación y asesinato de dos menores de edad en Houston, Texas.
Eleuteria Almendáriz, abuela paterna de José Ernesto, aunque dijo que no cargó con el santo de su devoción —San Francisco de Asís—, aseguró que a cada instante le sigue pidiendo en su plegarias que suceda un milagro.
“Ya intenté verlo, pero no se pudo”, dijo la mujer de 85 años, que se ayuda con un bastón para caminar o auxiliada por sus familiares, quienes, aseguraron, sus enfermedades le han deteriorado la salud. “Ando a la vuelta y vuelta”.