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La salud de la pequeña Naomi, quien fue alcanzada por una bala perdida el pasado 27 de julio durante un tiroteo afuera de su casa y que está hospitalizada, reporta una mejora sensible. Este fin de semana le retiraron la sonda que, a través de la tráquea, le ayudaba a la pequeña de tres años a respirar.
También le dejaron de administrar los medicamentos que mantenían latiendo su corazón, lo que significa una satisfactoria evolución en su salud, según las autoridades médicas del Hospital Pediátrico de Moctezuma, donde lleva siete días internada.
Sin embargo, se mantiene en el área de terapia intensiva, pues el diagnóstico se mantiene como de gravedad, toda vez que es posible una infección en la parte del glúteo por donde la bala de un rifle de alto poder entró y le partió el estómago y los intestinos.
El pasado 27 de julio, la menor se hallaba durmiendo en la cama de su vivienda ubicada en el tercer piso de un edificio de la calle Ignacio Allende, donde un par de sicarios atacaron a una familia en la colonia Argentina Antigua y a consecuencia de la agresión asesinaron a un joven de 18 años de edad, y lesionaron a otras dos personas con balas perdidas, entre ellas a Naomi.
Sus abuelos Ángel y Rosa, y sus padres Ángel y Gabriela, están sorprendidos por la evolución de Naomi y se sienten agradecidos con quienes han estado al pendiente de la niña: “Queremos agradecer a todos aquellos que oraron por nuestra hija, sabemos que eso ayudó”.
Los avances han sido sorprendentes conforme a lo esperado en los primeros días.