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Esta vez limaron asperezas y cerraron filas en torno a la consulta ciudadana sobre la reforma energética.
“Esta no es una consulta convocada por el PRD, sino por el Gobierno del Distrito Federal (GDF). No estamos llevando gente a votar o invitando gente el mismo día de la consulta”, señaló el delegado en Iztapalapa, Horacio Martínez.
Ayer, el jefe delegacional se hizo acompañar de siete diputados locales y federales, identificados con la corriente Nueva Izquierda del PRD (chuchistas, es decir, afines a Jesús Ortega), emitieron su opinión en la mesa receptora que se instaló en la explanada de Iztapalapa y reiteraron su apoyo a la consulta ciudadana.
“La intención de venir en bloque a votar, es la de enviar un mensaje de que estamos apoyando la consulta y estamos en contra de que se privatice Pemex. Estamos a favor de una reforma, pero que no implique la privatización del crudo”, expresó el diputado local perredista Daniel Salazar.
Mencionó: “Con esto se prueba que esta corriente (Nueva Izquierda) no está pactando con el PAN como han acusado. Cerramos filas”, se refirió a su rivalidad con los miembros de Izquierda Demócratica Nacional, con quienes sostuvieron una fuerte disputa y acusaciones mutuas, durante el proceso interno del PRD, en marzo pasado.
Durante la mañana, la mayoría de mesas receptoras de opinión se instalaron en tiempo; sin embargo, unas nueve se retrasaron hasta una hora, principalmente las ubicadas en la Central de Abasto.
En otros casos, había pasado una hora y sólo un voto, o de plano, en la colonia Tepalcates, ni uno.
El delegado reconoció la poca afluencia y manifestó: “Lo que importa es la fuerza moral que puede dar el movimiento que se estará empezando a gestar para evitar la privatización de Pemex... los diputados y los senadores tendrán que tomar en cuenta la opinión de la ciudadanía del DF y otros estados”, dijo.