natalia.gomez@eluniversal.com.mxLos secuestradores de los cinco ciudadanos sudcoreanos mantuvieron un teléfono celular abierto desde el cual sostenían negociaciones directas con los familiares de sus víctimas desde Tamaulipas hasta Corea del Sur.
Por medio de este teléfono los secuestrados se comunicaron con sus familares y con la propia embajada de Corea del Sur en México.
Según un oficial del Servicio de Inteligencia Nacional de Corea, citado por la agencia AP, los secuestradores pidieron 30 mil dólares de rescate por las víctimas.
De acuerdo con el diario Korea Times, dos de los secuestrados, de apellidos Pay y Lee, respectivamente, sostuvieron durante su cautiverio una comunicación telefónica con oficiales de la embajada sudcoreana en México.
La cancillería sudcoreana dijo en un comunicado que los cinco fueron secuestrados el lunes pasado en Reynosa, en la frontera con EU, donde buscaban trabajo.
Según la embajada de Corea del Sur sus cinco connacionales se encontraban de manera legal en el país, dentro del periodo de 90 días que México permite permanecer a los ciudadanos que proceden de un país a cuyos nacionales no se les requiere de visa.
La embajada describió a los cinco sudcoreanos como “ciudadanos comunes y corrientes que vinieron a conocer la oferta de trabajo en Reynosa, ante la crisis de desempleo que se vive en Corea”. Sin embargo, más tarde se confirmó que su intención era cruzar de manera indocumentada hacia EU.
La embajada dijo que no ha levantado denuncia formal, ante el temor de poner en riesgo la vida de los plagiados.