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El Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) conserva la estructura burocrática y la infraestructura técnica para sus actividades de espionaje político.
Documentos internos del Cisen y fuentes consultadas revelan que no obstante algunos cambios en su organización en el sexenio pasado, los principios rectores del espionaje y la base tecnológica para apoyo logístico e interceptar llamadas continúan operando sin control.
Dos direcciones fundamentales del Cisen —Servicios Técnicos y Desarrollo de Recursos Humanos— encargadas del reclutamiento de agentes y del despliegue tecnológico en los operativos del Centro, sobre todo en los asuntos de intercepciones telefónicas y en la utilización de tecnología para seguimientos y localización de objetivos, fueron fusionadas con la Dirección de Administración y Servicios, restándoles jerarquía burocrática al convertirlas en subdirecciones.
Un ex funcionario del Centro asegura que estos cambios derivaron en una considerable disminución de la eficacia técnica y operativa del organismo. “Se mermó el desarrollo tecnológico”, dice; aunque asegura que las agendas de espionaje político no se vieron afectadas desde el sexenio pasado. “La gente estaba atendiendo sus cotos institucionales”, asegura, y sostiene que los directivos del Cisen “tenían sus propios clientes” en la esfera política y financiera, a quienes daban información.
La estructura del Cisen conserva actualmente cuatro de las áreas clave para la obtención de información política y la producción de análisis de inteligencia: las direcciones de Investigación, Análisis y Contrainteligencia. Y mantiene también, aunque ya como subdirección, el área de Servicios Técnicos.
De acuerdo con un documento interno del Cisen, cuya copia tiene EL UNIVERSAL y que incluye el organigrama completo de la institución, la Dirección de Investigación genera las “órdenes de investigación y operación” y formula “los operativos especiales de investigación para la recolección de información”. En esta área se instrumentan los programas secretos de infiltración o de seguimientos por parte de los agentes operativos del Cisen.
Parte de estos operativos son resultado de recomendaciones de la Dirección de Análisis, que dirige y coordina la elaboración de los “productos de inteligencia”, es decir, reportes ejecutivos de “actores políticos y sociales”.