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Benjamín Arellano Félix, uno de los líderes del cártel de Tijuana, será extraditado en cualquier momento a Estados Unidos, para ser enjuiciado en ese país por operaciones de narcotráfico y lavado de dinero, luego de que el gobierno de México concedió ayer su entrega.
A pesar de que el mes pasado un juzgado federal emitió una opinión técnica-jurídica en la que consideró que no era procedente la extradición del presunto narcotraficante, bajo el principio legal non bis in ídem, es decir, que nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo delito, el gobierno mexicano consideró que el dictamen “es equivocado”.
De acuerdo con la Procuraduría General de la República (PGR), la resolución emitida el 28 de mayo pasado por Fernando Alcázar Martínez, titular del Juzgado Cuarto de Distrito en Materia de Procesos Penales Federales del estado de México, no tiene el carácter de una resolución que sea vinculante con el tratado de extradición.
Además se aclaró, en un comunicado, que los delitos que se imputan a Benjamín Arellano en Estados Unidos “no corresponden ni se refieren a los mismos actos por los que en México ha sido procesado, ya que fue juzgado y sentenciado por hechos que ocurrieron hasta 1997”.
Respecto al lavado de dinero, el narcotraficante nunca ha sido consignado por ese delito en nuestro país, “ni mucho menos se ha pronunciado sentencia”, por lo que no se viola el principio que argumento el juez federal.
Se espera que en las próximas horas Benjamín Arellano, alias El Mani o 76, sea entregado a Estados Unidos por cinco cargos federales que le imputa la Corte de Distrito Sur de California, que incluyen lavado de dinero, delincuencia organizada, asociación delictuosa, así como operaciones de tráfico de droga —cocaína y mariguana. De acuerdo con fuentes de la PGR, al narcotraficante se le agotaron los recursos legales, por lo que su extradición es un hecho.
Se le imputa en concreto el envío de 24 cargamentos de cocaína entre los años 1990 y 2000, la mayoría al estado de California, y uno más a San Luis Missouri, que fueron decomisados por las autoridades de ese país, entre los que destacan uno de 3.5 toneladas; otro de 2 mil 298 kilogramos, uno más de mil 800 kilogramos y otro de hasta ocho kilogramos, por los que nunca ha sido procesado en México.
De hecho, luego de ser capturado el 9 de marzo de 2002, en Cholula, Puebla, Benjamín Arellano fue sometido a diversos juicios y en abril de 2007 fue sentenciado a cinco años y cuatro meses de prisión por el delito de portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército; mientras que en septiembre de ese mismo año lo condenaron a 22 años más de cárcel por delitos contra la salud y asociación delictuosa.
Las autoridades judiciales de EU le imputan otros cargos, en los que se incluyen los testimonios de agentes antidrogas de ese país (DEA), así como integrantes del cártel de Tijuana, que lo señalan como líder de la organización criminal, por lo que anoche Arellano Félix fue notificado de que será extraditado.