caviles@eluniversal.com.mxEl abogado de la magistrada Rosalba Becerril, Leopoldo González, afirma que las denuncias que se han presentado en contra de su representada por presuntas alteraciones de sentencias se han sustentado en pruebas y testimonios falsos.
Para demostrar su dicho, pone como ejemplo el caso por el cual próximamente será amonestada, porque, dice, la denuncia fue promovida por una persona que se dijo representante de una embotelladora y que ni siquiera trabaja para dicha empresa ni se sabe quién es en realidad.
Gómez asegura que si la magistrada hubiera alterado más de 60 sentencias, como se dice ocurrió, habría denuncias de las partes afectadas, pero nadie de los involucrados se ha quejado.
Considera que el consejero de la Judicatura Federal Luis María Aguilar, con quien la magistrada mantiene una enemistad manifiesta, dice, busca destituirla por cuestiones personales. Y por ese motivo, señala, le pidieron que se le declare impedido para llevar y pronunciarse sobre el caso.
En respuesta, el consejero Luis María Aguilar rechaza las imputaciones y como prueba, dice, está el hecho de que a él le ha tocado proponer y votar en favor de declarar infundadas otro par de denuncias contra de Becerril.
Asegura que no hay ninguna animadversión de su parte y que, incluso, ha salido a comer tanto con Becerril como con Góngora, y que no tiene ninguna pretensión de otro tipo que se haga lo correcto.
Tan es así, dice, que su asunto ni siquiera lo ha estudiado porque su personal apenas está armando el proyecto de resolución porque el expediente de la magistrada abarca más de 160 tomos.
Como sea, se dice dispuesto a que el Consejo de la Judicatura, que preside el ministro Guillermo Ortiz, revise si está en causa de impedimento o no.