El Departamento de Estado de Estados Unidos instalará dispositivos detectores de contrabando de drogas, explosivos y armas en todos los puntos de revisión aduanal del territorio mexicano.
La decisión del gobierno de EU, que incidirá directamente en la operación de todos los puntos aduaneros nacionales, no ha sido anunciada públicamente por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ni por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) o por la Administración General de Aduanas (AGA), órganos mexicanos responsables de la aplicación del programa.
Según la licitación con clave NIIE02181202, lanzada en EU el pasado 19 de marzo, el Departamento de Estado de aquel país, a través de la Oficina de Asuntos de Narcóticos, adquirirá un total de 68 aparatos portátiles de medición, para ser utilizados en las franjas mexicanas colindantes tanto con Estados Unidos como con Guatemala y Belice.
“El sistema será utilizado por Aduanas de México para inspeccionar los vehículos”, establece el texto de la licitación, publicado en el portal gubernamental Oportunidades Federales de Negocios (FBO, por su denominación en inglés), versión estadounidense del Compranet mexicano.
Se trata, dice el texto, de aplicar en México el programa de revisión y supervisión aduanal que regía en EU desde 1994.
La Oficina de Asuntos de Narcóticos, con sede en la embajada de EU en México, determinó que se busca adquirir específicamente el Densímetro K910B-Modelo Buster, un medidor de peso molecular conocido como “detector de contrabando”.
Además de la fabricación y el suministro de los aparatos, señala el documento oficial, “el contratista proporcionará la formación necesaria, en cuatro distintos lugares de México, más un año completo de garantía a todas las partes y mano de obra necesaria”.