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Gente de ‘Chapo’ mata a 7 federales

Van a Sinaloa 200 agentes más con armamento de alto poder
Gente de ‘Chapo’ mata a 7 federales

Los agentes fueron recibidos con granadas, por lo que solicitaron el apoyo de fuerzas del ejército y policiacas. (Foto: Arturo Tolosa / EL UNIVERSAL )

Miércoles 28 de mayo de 2008 María de la Luz González y Javier Cabrera | El Universal

luz.gonzalez@eluniversal.com.mx

El narcotráfico asestó ayer a la Policía Federal el golpe más fuerte en lo que va esta administración: siete de sus agentes murieron en Culiacán, durante un enfrentamiento con presuntos integrantes del cártel de Sinaloa, el mayor número de bajas de la corporación en una sola jornada contra el crimen organizado.

En respuesta, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) lanzará en esta entidad una “ofensiva total” y reforzará a partir de hoy su presencia en la plaza con el envío de 200 agentes, además de que aumentará el calibre de las armas que utilizan los policías y el nivel de blindaje de sus patrullas, anunció el titular de la dependencia federal, Genaro García Luna.

Los agentes, de la sección de Fuerzas Federales, fueron asesinados la noche del martes, cuando, según la SSP, cumplían una orden de cateo en una casa de seguridad ubicada en el número 1100 de la calle de Alba de Acosta de la colonia Miguel Hidalgo.

Indicó que los policías (entre 12 y 15) fueron recibidos con granadas y disparos de armas de alto poder “por integrantes de un grupo criminal”, lo que desató el enfrentamiento, que inició a las 23:40 horas y se prolongó más de cuatro horas, con la llegada de los refuerzos que solicitaron los agentes.

En el tiroteo fallecieron los federales Alejandro Avilés Vargas, Fabián Rosales Guzmán, Eleuterio Vela Salomón, Javier Cruz Eleuterio, César Antonio Alonso Cardona, Rogelio Felipe Izalde y Roberto Ventura Ramírez, y un sicario.

Además, resultaron lesionados otros cuatro agentes federales: Roger Bernabé Vázquez, Javier Guadalupe Tapia Domínguez, Horacio Ramírez Santos y Miguel Ángel Pineda Cuevas, quienes fueron hospitalizados.

Dos de los presuntos delincuentes —uno, menor de edad—, cuyos nombres no se dieron a conocer, fueron detenidos.

De acuerdo con la PGR en lo que va de esta administración han sido asesinados en la lucha contra el narco 450 integrantes del Ejército, la Armada, la Policía Federal y ministerios públicos, cifra a la que se suman los siete caídos de ayer.

Niega ejecución García Luna

El titular de la SSP, Genaro García Luna, aseguró que los agentes no fueron ejecutados, y reconoció que hechos como éste se generan “en virtud de la capacidad de fuego de los criminales, (que) han ocupado armas de alto poder, han ocupado granadas”, y la ventaja que les da el conocimiento de la geografía local.

“Son siete policías que, en un enfrentamiento en contra de los criminales, fallecieron justo al momento de la operación”, sostuvo el funcionario en entrevista radiofónica.

“He ordenado ya que se suba más gente en términos de despliegue territorial, más unidades de inteligencia, vamos a sumar más capacidades y vamos a fortalecer lo que hoy tenemos de operación Sinaloa”, anunció.

Explicó que el gobierno mantiene desde hace 20 días el Operativo Conjunto Navolato-Sinaloa, que ha permitido detener a 23 presuntos delincuentes. El operativo se inició con 2 mil 723 elementos de las fuerzas federales: mil 433 de la Sedena; 500 de la Marina; 740 de la SSP y 50 de la PGR.

El enfrentamiento

Parapetados en la casa de seguridad, los sicarios enfrentaron a las fuerzas federales y detonaron varias granadas de fragmentación, por lo que fue necesario que militares y policías cercaran un perímetro de seis manzanas, en la colonia Miguel Hidalgo, y que se desalojara a vecinos.

El tiroteo empezó a las 23:10 horas del lunes en la colonia Rubén Jaramillo, donde sicarios mataron a Édgar Zatarain Medina y Luis Astorga. En su huida, los pistoleros se toparon con un convoy policiaco al que dispararon.

En el cruce de las calles de Universo y Euripides, los peritos de la Procuraduría estatal recolectaron 140 casquillos percutidos de armas automáticas.

Los sicarios fueron perseguidos por fuerzas federales y locales varias calles, hasta que se refugiaron en la casa de la calle de Alba de Acosta, en la que estaba otro grupo de al menos de ocho hombres con rifles AK-47 y G-3.

Desde ahí recibieron con una cerrada descarga a policías y soldados. Detonaron varias granadas y causaron la muerte de cuatro federales; uno de ellos, sobre el techo de una casa.

El tiroteo continuó hasta que militares y policías cercaron un perímetro de seguridad. Pese al dispositivo, la mayor parte de los sicarios huyó en tres vehículos.



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