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El presidente Felipe Calderón confirmó que la ola de violencia desatada entre cárteles del narcotráfico se debe a una recomposición de éstos, después de que han sido “golpeados de manera clave” por el gobierno federal.
EL UNIVERSAL destacó en su edición de ayer que, de acuerdo con información de los gobiernos mexicano y de Estados Unidos, los cárteles de Sinaloa y del Golfo (este último con su brazo armado, Los Zetas), que son las organizaciones criminales más fuertes del narcotráfico, pasan por un reacomodo de fuerzas en sus estructuras operativas.
De hecho la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) da cuenta de la creación de una nueva organización del narcotráfico, encabezada por los fundadores de Los Zetas.
Y precisamente a menos de 24 horas de que se registrara en el país un fin de semana con altos niveles de violencia, el presidente Felipe Calderón indicó:
“Ha habido acciones entre los propios narcotraficantes que también hacen pensar en una recomposición de sus propios cárteles en distintas partes de la República Mexicana”.
El titular del Ejecutivo aseguró que “el gobierno mexicano ha golpeado de manera clave la estructura financiera y operativa de varios de ellos y eso también está forzando a una recomposición de los mismos y a una confrontación que se registra no sólo frente al poder público sino particularmente, y de manera muy, muy intensa, entre los propios cárteles”.
Calderón Hinojosa respondió un par de preguntas durante la breve conferencia que ofreció con la canciller alemana, Ángela Merkel, quien fue recibida en una ceremonia oficial en Palacio Nacional.
Ahí, el mandatario sostuvo que las ejecuciones registradas, incluso entre los mismos cárteles y sus familiares, “reflejan esta confrontación y este desencuentro (...) que impactan a la sociedad mexicana, pero definitivamente el gobierno está decidido a marcarlo”.
El presidente reconoció que seguramente hay quienes piensen que el gobierno federal “tenga que desistir o simplemente abandonar ese compromiso y en mi caso, y en el de muchos mexicanos, estamos absolutamente convencidos y decididos a seguir adelante con nuestra tarea y terminarla con el tiempo que nos deba de tomar, como es razonable, esperar que va a tomar tiempo”.
De nueva cuenta Calderón reiteró que su gobierno no dará marcha atrás en lo que calificó es una “guerra” contra el crimen organizado.
“La pregunta es si debemos perseverar y seguir adelante o simplemente guardarnos en nuestras oficinas y agachar la cabeza. De ninguna manera el gobierno mexicano claudicará en tal lucha y, al contrario, reitero mi convocatoria para que todos nos sumemos, cada quien en el ámbito de responsabilidad que le corresponde, a esta lucha”.
Calderón intentó aclarar su dicho de la semana pasada, cuando le pidió a los medios de comunicación no sumarse a la estrategia de los narcotraficantes, quienes pretenden sembrar terror en la sociedad:
“En mi señalamiento, independientemente de la interpretación que se le haya dado, no quisiera que fuera otra más que esa: estar bien conscientes de que esa estrategia existe, para no consecuentar dicha estrategia o no darle más frutos de manera involuntaria de los que se deba de tener.”
El presidente Calderón también aseguró que esta lucha “es en serio” y en el gobierno están determinados “a terminar la tarea”, a pesar de que los resultados, reconoció, no los pueda ver al término de su administración, e incluso a pesar de que esta lucha cueste más dinero, tiempo y vidas humanas.