SAN JOSÉ.— La ministra de Gobernación nicaragüense, María Isabel Morales, dijo que el gobierno de su país rechazará un pedido de extradición para la mexicana Lucía Morett y las colombianas Doris Torres y Martha Pérez.Adelantándose a una posible petición de extradición por parte de la fiscalía de Ecuador, que las reclama por supuestos delitos contra la seguridad del Estado, la ministra dijo que “bajo ningún aspecto” las jóvenes son extraditables porque Nicaragua “tiene que darle protección” a los acogidos al asilo.
Ese asilo que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, concedió a Morett y a las colombianas agravó ayer las tensiones políticas nicaragüenses por los denunciados nexos gubernamentales con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La crisis se complicó al confirmarse que Ortega alquiló un avión del Ejército de Nicaragua para que trasladara a las colombianas de Ecuador a Nicaragua, el domingo pasado. Opositores nicaragüenses acusaron a Ortega de convertir a Nicaragua en un santuario de latinoamericanos ligados a las FARC.
“Lo grave” de la participación del Ejército es que arriesga “su profesionalismo y sus vínculos” de cooperación con gobiernos como el de Estados Unidos, que califican a las FARC de ser un grupo terrorista, advirtió Maximino Rodríguez, jefe de la bancada parlamentaria del opositor Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
Rodríguez declaró ayer a EL UNIVERSAL que Ortega y el presidente de Ecuador, Rafael Correa, “planificaron una fuga de terroristas internacionales”. “La lucha contra el crimen organizado y el terrorismo es internacional y sin fronteras. Es muy peligroso que Nicaragua sea un santuario de los terroristas, porque el país puede ser sujeto de sanciones”, añadió.
La Asamblea Nacional de Nicaragua, agregó, llamará a autoridades a que expliquen detalles.