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Lo único que hacía Martha era temblar de pies a cabeza. La voz se le quebraba y todo era confusión. En lugar de dar la orden para que todos fueran a la derecha, insistía: vuelta a la izquierda ¡ya!, lo peor de todo era que los niños se topaban sólo con las paredes de la escuela “El Pípila”. Reían.
“Eso provocó que siguiera aprendiendo como en la Normal: en el deporte como en la vida siempre habrá triunfos y fracasos, y en ambos casos hay que aprender a aceptarlos”, relata la maestra de educación física que este día será galardonada por el presidente Felipe Calderón con la “Medalla Altamirano” por sus 50 años de labor docente.
La maestra Gloria Martha Moreno Herrera, al igual que otra veintena de profesores del país, recibirán un reconocimiento a su trayectoria y dedicación por parte del gobierno de la República, en los festejos del Día del Maestro.
Martitha o la Miss, deja unos minutos de su clase y toma otros en el recreo en el Inhumiyc para recordar aquellos días cuando tenía 17 años y por su buen promedio (8.5) en la Normal le fue otorgada su primera plaza como maestra.
Fue en la escuela que está ubicada frente a la residencia oficial de Los Pinos, en donde se inició como maestra, luego su vida de docente transcurrió en dos planteles más. “Una vida estable en lo laboral y ahora puedo decir que no me arrepiento no me equivoqué al elegir la profesión y a la educación física”.
La vocación como maestra le surgió cuando era muy pequeña, cuando a su padre fue designado como jefe de misión cultural de la campaña nacional de alfabetización. “Nos tocó llevar en caravanas la civilización a muchos lugares, con enfermeras, carpinteros, y por supuesto, los maestros”.
A lo largo de estas cinco décadas, la maestra cuenta entre sus satisfacciones haber formado campeones juveniles y competidores en juegos Centroamericanos. En su memoria siguen presentes Itzel Gómez y Fernanda Reyes, ambas lanzadoras de bala y disco, respectivamente, que representaron a México, logrando primeros lugares.
Martitha se distrae con sus alumnos, pero luego retoma, para decir que ella también fue destacada atleta como corredora de 100 y 200 metros.
Para eso “hay que ser fuerte y rápida”, y eso le lleva a señalar que en México se requiere de una estrategia nacional para que desde la escuela se pueda identificar a los atletas de alto rendimiento y aprovechar los cientos de talentos que hay en la educación básica.
“Lamentablemente todo lo que hacemos se pierde la llegar la preparatoria porque no hay continuidad de lo que hacemos 5 ó 6 años con los niños”.