luz.gonzalez@eluniversal.com.mxEl asesinato de Édgar Millán, ordenado por un agente de la extinta Policía Federal de Caminos, es el último eslabón en una cadena de enfrentamientos entre la antigua estructura de la corporación yel nuevo modelo impulsado por el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna.
Fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) confirmaron que hay una línea de investigación contra un alto mando de la corporación que tuvo fuertes diferencias en la operación de la nueva estructura con Millán Gómez.
Reordenar a la PFC (actualmente Coordinación de Seguridad Regional) fue una prioridad para García Luna al llegar a la SSP, pues esta división tenía a su cargo la vigilancia de dos áreas clave para el combate a la delincuencia: los aeropuertos y las carreteras federales, puntos de entrada, trasiego y salida del tráfico de armas, drogas y personas.
De hecho, en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) se han dado importantes aseguramientos de droga, seguidos de la ejecución de agentes de la Policía Federal que participaron en ellos. La primera víctima fue Pedro Madrigal Trejo, quien fue asesinado el 16 de junio de 2005. Él fue responsable del decomiso, el 2 de junio de ese año, de 289 kilogramos de cocaína, procedentes de Colombia, el mayor aseguramiento en la historia del aeropuerto hasta esa fecha.
El 15 de noviembre de 2006 fue asesinado Adrián Rodríguez Sánchez, quien el 13 de agosto había encabezado el mayor aseguramiento de heroína (24.460 kilos) en el aeropuerto, y el 11 de enero de 2007 fue ejecutado Juan Manuel Rincón Ulibarri, que el 25 de agosto de 2006 participó en el aseguramiento del segundo cargamento más importante de heroína en la terminal aérea: 22.530 kilos, procedente de Tabasco, con destino a Monterrey, Nuevo León.
El titular de la SSP decidió involucrar de lleno a los agentes adscritos a esta coordinación en tareas de generación de inteligencia, persecución de delitos federales y operativos contra el crimen organizado, dejando en segundo término la aplicación de infracciones por exceso de velocidad.
En una carta dirigida al presidente Felipe Calderón, Herrera Valles hizo público su desacuerdo con los cambios y acusó al secretario García Luna, entre otras cosas, de desplazar a los agentes con mayor tiempo de servicio en la corporación y de otorgar rangos de comisario general a sus colaboradores cercanos que, en su opinión, no los habían ganado.