La presidencia de Carlos Salinas de Gortari fue autoritaria hasta el abuso, falla antidemocrática que 14 años después el ex presidente le critica a Andrés Manuel López Obrador, subrayan politólogos, y califican como “tomadura de pelo” su proclamado liberalismo social.El libro de Salinas de Gortari La Década Perdida presenta un panorama en el que el neoliberalismo ha fracasado y el populismo reproduce vicios (clientelismo, corrupción) del pasado, y el autor dice que el futuro puede construirse en el liberalismo social.
“Así llama Salinas a su pragmatismo”, observa el politólogo José Fernández Santillán, director del Centro de Investigaciones en Humanidades, del Tec de Monterrey, campus ciudad de México. Describe al ex presidente como “un neoliberal, un conservador, un ultraderechista”.
Alberto Aziz Nacif, politólogo del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), dice que las tesis de Salinas son difíciles de sostener. Y no hay duda: manejó la política económica y social de manera muy similar a Ernesto Zedillo y Vicente Fox.
“Venir a criticar los dos sexenios (que lo sucedieron) y no tocar al actual, que representa una continuidad, le resta credibilidad. Será muy difícil que la gente se crea lo que dice”.
Respecto de las opiniones de Carlos Salinas sobre Felipe Calderón, Fernández Santillán expresa:
“Políticamente, se pasa de listo al atacar a Zedillo y Fox, pero hace caravanas a Felipe Calderón, cuando sabemos que el gobierno actual es de línea neoliberal clara. “Llevamos cinco sexenios de gobiernos derechistas, neoliberales y tecnócratas”.
Fernández Santillán revisa lo escrito por Salinas: “Ahora se quiere vestir de la Tercera Vía”, la cual tiene como estandarte la vinculación entre liberalismo y socialismo, y está encima de neoliberalismo y populismo.
“El socialismo liberal —agrega— es una tendencia seria, histórica, ideológica, muy bien fundada, con representantes tan notables como Carlo Rosselli, Leonard Obhouse, Norberto Bobbio y John Rawls. Y de izquierda y de socialista, él (Salinas) no tiene nada”.
Aziz explica que el liberalismo social en Salinas no es una ideología; sólo es un discurso, una posición para distinguirse entre PAN y PRD.
Salinas, concluye Alberto Aziz, es “poco creíble”. Fernández Santillán, destaca: “Aunque no le creamos ni una pizca, no va a dejar de insistir que es un hombre inteligente y digno de confianza”.