ricardo.gomez@eluniversal.com.mxEl ex secretario de Gobernación Diódoro Carrasco Altamirano considera “inusitado” en la vida del país que un grupo como el Ejército Popular Revolucionario (EPR), que se ha caracterizado por acciones violentas, ponga sobre la mesa la propuesta de dialogar.
Desde su punto de vista no podría ser de otra manera que el gobierno federal pusiera como condición que el grupo se rindiera, para poder sentarse a dialogar.
El hoy diputado federal del PAN rechaza que hasta el momento ese grupo se haya negado a abrir ese espacio de comunicación con el gobierno.
El presidente de la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados considera que “así son los procesos de negociación” y apunta que se debe empezar por establecer una agenda y método viables, proceso en el que —opina— se encuentran.
“Es muy alentador lo que estamos viendo”, dice.
Se refiere al intercambio que ha tenido el gobierno federal a través del secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, con el EPR, y las posibilidades de diálogo.
A pesar de que el EPR emitió un comunicado la semana pasada en que rechazaba el diálogo, el diputado panista sentencia que es natural que haya un estira y afloja.
Carrasco Altamirano califica de “loable” el avance que ha tenido este gobierno en dialogar con el EPR, y opina que el reciente comunicado no trunca el diálogo sino que forma parte de “un proceso natural”.
En primer lugar, dijo, “me parece un hecho inusitado que un grupo que se ha caracterizado por acciones violentas ponga sobre la mesa la propuesta de dialogar con el gobierno, me parece que ese es un muy buen signo”.
“Me parece que la respuesta del gobierno de aceptar el diálogo bajo ciertas condiciones, no podría ser de otra manera. No es un tema que se pueda desdeñar, creo que es un mecanismo esencial para poder encauzar de manera institucional ese tipo de expresiones políticas”, señaló.
Ante la negativa del EPR al diálogo, el legislador consideró que el grupo armado “está en su derecho” de juzgar si le gustan o no las condiciones.
Sin embargo, desde su punto de vista no es un rechazo total, sino que dejan abierta la puerta para una contrapropuesta.
“Entiendo que en eso está la Secretaría de Gobernación, así son los procesos de negociación y de diálogo”.
—¿No es radical la postura del gobierno federal pedir una rendición?
—No creo que se esté truncando ninguna posibilidad, creo que es una primera respuesta, una réplica y una contrarréplica a la propuesta, pero me parece que es normal y natural en los procesos de diálogo con cualquier grupo antagónico, indicó.