Buscar en:
 
Entierran ‘día del primer obrero’

Entierran ‘día del primer obrero’Entierran ‘día del primer obrero’
- A   A   A +

Alberto Morales
El Universal
Viernes 02 de mayo de 2008

alberto.morales@eluniversal.com.mx

“El día del primer obrero de la patria”, como se denominaba al Presidente de la República en turno el 1 de mayo, las enormes mantas de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), bandera del sindicalismo oficial y de las principales centrales obreras, cubrían las fachadas del antiguo Palacio de los Virreyes y el edificio de cabildos.

Salvo la Catedral Metropolitana de la ciudad de México, todo el Zócalo se llenó del corporativismo laboral.

Los contingentes de obreros del país, que incluso llegaron en la madrugada para estar en primera fila cerca de Palacio Nacional, se desvivían en porras, vítores y alabanzas hacia un Ejecutivo federal, que junto con parte de su gabinete y los líderes sindicales presidían el tradicional desfile.

Eran los tiempos del partidazo (PRI); del poderoso Fidel Velázquez que durante 61 años condujo los hilos de la CTM y la clase obrera.

Si algo caracterizaba al desfile del primero de mayo era el control sobre el músculo sindical. Los contingentes marchaban hacia en el zócalo con descomunales pancartas de apoyo al presidente “por su visión y por su entrega al país”.

En ocasiones, el mandatario en turno acompañaba a la vanguardia de la marcha principal, pero el mayor tiempo la pasaba en el balcón presidencial, para oír los discursos de los llamados líderes “charros”.

Al final del faraónico día, paradójicamente también llamado de los trabajadores, en las calles aledañas comenzaba el reparto de boletos, de firmas en listas, que luego se convertirían en gratificación vía nómina para los obreros.

Antes, venía el reparto de la torta o sandwich, su refresco, para aguantar la jornada; una visera o gorra para mitigar el calor; silbatos y todo lo necesario para darle colorido a la marcha y al mitin en el zócalo.

Para algunos, la transición a la democracia trajo además cambios en los rituales de viejo sistema. De acuerdo con las versiones periodísticas, el 1 de mayo de 1984, dos bombas molotovs explotaron provocando daños en la puerta mariana de Palacio Nacional y quemaduras en algunos funcionarios que acompañaban a De la Madrid en el desfile.

Luego de la muerte de Fidel Velázquez, en 1997, el entonces presidente Ernesto Zedillo tuvo su último desfile en la era priísta; fue el inicio del fin en el ritual con la clase obrera.

El primer festejo de Vicente Fox quedó en rechiflas.

La administración de Felipe Calderón enterró el rito. Se terminó “el día del primer obrero de la patria”.



Home   >   México

 

El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Publicidad | Mapa de sitio
© Queda expresamente prohibida la republicación, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL